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viernes, 4 de octubre de 2013

AL BORDE DEL RÍO

Primera premisa. Tenemos muy poco visto a Allan Dwan. Segunda premisa. Empezó con el mudo y tiene carrera hasta 1961, ergo en 1957 le toca estar al nivel de Ford, Hawks, Hitchcock y compañía. Conclusión válida o no, tenemos joya no vista a dicho nivel.

"The river's edge" es una obra maestra del cine negro en espacios abiertos, un western, un melodrama y una película de aventuras. Podemos disertar sobre sus dos maravillosos personajes masculinos, uno de los más sublimes papeles de Anthony Quinn que puedo recordar (en pugna con mi adorado Chávez) y Ray Milland, pero es innecesario, que cada cual saque sus conclusiones, hay espacio para ello. Cierta complejidad en la narración no está reñida con una moral diáfana, limpia y poética, y ése es un equilibrio asombroso que consigue la película.

Remueve y conmociona siendo al mismo tiempo una narración briosa, emocionantísima, medida al compás de los claroscuros en color y scope del cine USA de los 50. Al compás de los ranchos, de los pueblos, de los caminos y de los peligros naturales del western que por una vez se tiñeron de forma abruptamente hermosa del fatalismo de los gángsters de la gran ciudad. Como si Lee J.Cobb, Lee Marvin, Richard Widmark o algún villano noir que quiera recordarse se topara con un Henry Fonda o un Glenn Ford de las praderas.

Dwan estaba en el pelotón, estaba en estado de gracia. Como si a los 35-40 años de ejercicio lo hubiera entendido todo, sobre el cine y sobre la vida. Aquello fue irrepetible y la película es total y absolutamente imprescindible.













(A partir de aquí no pongo más imágenes, curiosamente son las que vienen después las que más abundan en google, pero es que hay que verla en movimiento).

miércoles, 3 de agosto de 2011

FILÓN DE PLATA

Qué abandonado tenía al western clásico, creo, salvo omisión, que se pueden contar por años los que hacía que no veía uno y a lo mejor llega a lustros los que hacía que no descubría uno.

"Filón de plata" es obra de Allan Dwan, uno de los grandes clásicos del cine USA, que ha tenido no sé si en Europa o específicamente en España, un impacto mucho menor que otros colegas y contemporáneos suyos. De Dwan, repasando su filmografía, creo haber visto sólo su versión muda de Robin Hood, que a mi me parece excelente y otra muestra de su talento.
El día de la boda de Dan Ballard (John Payne) con Rose Evans (Lizabeth Scott), un agente de la ley llamada Mc Carty (¡toma ya valentía!, Hollywood, 1954...interpreta Dan Duryea) llega para detenerle por el asesinato de su hermano y el robo de 20.000 dólares. Ballard, que había sido un respetado y querido ciudadano de la ciudad de Silver Lode, empieza a padecer la desconfianza de la ciudad.
 Este guión tan claramente reflejo de lo que estaba sucediendo, costó a Karen deWolf su inclusión en las listas negras. Fue su último guión para el cine, un año después de firmar el de una de las películas de aventuras que más me gustaban en la infancia "Cita en Honduras".

Parece ser que a Dwan le interesaba más la sátira de la comunidad que culpa a un hombre por una mentira y lo exculpa por otra, y sin duda, a pesar del preciado valor coyuntural de este western, tampoco hay que olvidar el espléndido brío con el que está realizado y ser una película de fuertes y concisas emociones.