lunes, 3 de enero de 2022

NOVELAS DICIEMBRE 2021


LOS QUE NO PERDONAN: 
La segunda novela más célebre de este escritor llamado Alan Le May, en cuyo curriculum está además haber sido guionista recurrente de Cecil B.De Mille y tener otra novela que acabó siendo "Por el valle de las sombras".Ésta no me parece inferior a "Centauros del desierto" pero a pesar de las diferencias con la película de Huston no establece el fascinante juego que establecía aquella con la película de Ford. Aquí, siendo más violenta, no veo otra película distinta como allí, aquí se sientan estupendamente las bases de lo que después sería la película de Huston, que recoge de manera bella y amorosa lo que se le ofrece.


REY, DAMA, VALET
: Sigo recorriendo las obras del extraordinario Vladimir Nabokov, con esta segunda novela suya que cuenta el singular triángulo amoroso entre el matrimonio Dreyer (sic) y Franz, el sobrino del señor de la casa. En una narrativa sensual, mordaz y demoliendo tópicos de los triángulos antes que el siglo XX los consolidara como tales.

jueves, 30 de diciembre de 2021

RIGOLETTO

 Tarde de gloria en el Liceu.Gloria con la salvedad de haber tenido que aceptar en el abono una tarde entre semana y lo temible que me resultaba eso.Pero finalmente no ha sido para tanto, y eso que me temía lo peor, dada la mala época en la que estamos y las noches en vela oyendo al pequeño toser "El ocaso de los dioses" enterita de madrugada. Y no, no solo milgarosamente he aguantado, sino que se me ha hecho hasta corta (he leído y releído el argumento para cerciorarme de no haberla dormido).

"Rigoletto" es espléndida, sobre la obra teatral "El rey se divierte" de Victor Hugo, con motivos reconocibles del escritor, algo rebajada para sortear los problemas de censura que había tenido en Francia 20 años antes.
Libreto de Francesco Maria Piave, una buena noticia su genio y una buena noticia siempre que no aparezca el pesado de Temistocle Solera, qué decisivos son los libretistas. Obra rápida, de enorme fuerza narrativa y poder dramático. Verdi veía con justicia y fundamento a Shakespeare en ella, en una época en la que estuvo trabajando en "El rey Lear".
El montaje de Monique Wagemakers,estrenado en Amsterdam en 1996, vigente como él solo, potencia muy bien los elementos más tenebrosos gracias al coro, al vestuario de la cinematográfica Sandy Powell, y a un plano que funciona como escenario, cuya inclinación, fragmentación y movimientos se adaptan perfectamente a escena, al contrario que una valquiria del MET de Robert Lepage con un ingenio similar que no servía en lo escénico absolutamente para nada.
En el reparto de esta tarde Saimir Pirgu era el duque de Mantua, reencontrado tras recordarle cantando un Romeo y Julieta bronquítico hace tres o cuatro años, Markus Brück ha sido para mi un inspirado Rigoletto, recogiendo esa esencia hugo shakesperiana de tan fascinante personaje, Aigul Khismatullina ha debutado esta misma tarde en el coliseo como Gilda (con notable entusiasmo), y Liang Li como el asesino Sparafucile y Nino Sirguladze como su exhuberante hermana Maddalena, cebo para incautos según la trama, ha sido la fatalista pareja que detona la "maledizione" de la obra.
Música al servicio de lo que cuenta incluso el más pegadizo fragmento "La donna e mobile", frívolo leitmotiv de un personaje que reaparece más tarde para narrar mejor un momento de verdadero horror. La doble vertiente de una música eterna por un lado más allá de su argumento y por otro el de su magistral uso.



viernes, 10 de diciembre de 2021

ARIADNA AUF NAXOS

 Tarde de gloria en el Liceu. (Y ya tenía tantas ganas de escribir esto).La historia de la pandemia es la historia de las últimas veces y de unas nuevas primeras, y poco me imaginé la tarde de "La clemenza de Tito", en febrero de 2020 que iba a tardar tanto en poder y querer volver.

La obra ha sido una elección muy adecuada."Ariadne auf Naxos", que ya había visto alguna vez en casa. Una ópera dentro de una ópera, la "metaópera".Incluso el personaje de la compositora (normalmente compositor) dirigiendo en escena durante más de una hora a la par que el maestro Josep Pons, al que tenía tantas ganas de volver a ver.
La opera seria vs la opera buffa, la música como la más sagrada de las artes, el poder del dinero y el poder del amor. Como si fuera el semillero de "The band wagon", y no es mofa, porque Max Reinhardt fue el primero en montarla y ya se sabe que los austríacos inventaron Hollywood.
Luego se podrán procesar incluso aceptar las múltiples críticas a las modernidades y licencias de la directora Katie Mitchell. A mi no me molestan porque creo que alguien que abría puertas como Richard Strausss, en unos inicios de siglo de XX tan fascinantes en el que tantas barreras cayeron en tantas artes no podría imaginar de ninguna de las maneras que sus obras se mantuvieran rígidas con el paso de las décadas.
Como pasa con Haendel, con Mozart, con Wagner, el aire se straussiza y viste de hermosura y luz no usada. Qué maravilla es volver, siempre con el íntimo y quizás no posible deseo de no volver a irse.Y sobre todo, ¡que grande es esto!



domingo, 5 de diciembre de 2021

NOVELAS NOVIEMBRE 2021


LA CAMPESINA:Del siempre sugestivo Alberto Moravia, que tiene un crescendo final de 60 páginas que cincela toda la experiencia de las páginas anteriores, y lo confirma como todo un cronista de imponentes tipos femeninos de la Italia popular de ese tiempo.Llevo más de una este año de horrores de la guerra pero hay calidad.

 

domingo, 28 de noviembre de 2021

STEPHEN SONDHEIM (1930-2021)


SONDHEIM, GENIO (Josep Maria Pou)

Artículo publicado en El Periódico

Aunque los payasos fueran legión, difícilmente conseguirían arrancarme hoy una sonrisa. El dolor por la muerte de Stephen Sondheim es grande en la comunidad teatral de todo el mundo. Y yo no soy una excepción. Desirée Armfeldt, la protagonista de 'A little night music', pedía, imploraba, suplicaba la entrada de los payasos (Where are the clowns? There ought to be clowns. Send in the clowns) para amortiguar el dolor de su fracaso, vital y amoroso al tiempo, acudiendo a la costumbre circense de hacer entrar corriendo a la troupe de payasos para disimular con sus chanzas y ocurrencias cualquier estropicio o accidente inesperado. Así necesitaría yo ahora de un ejército de clowns para amortiguar la pena de la desaparición del genio.


No exagero. Sondheim ha sido, en el campo del teatro musical del siglo XX, un revolucionario, un genio como lo fueron en su día Mozart, Picasso o el mismísimo Shakespeare. Ahí nos queda el testimonio de su obra completa (completa ya, por desgracia; completa ya, sin remedio). Recomiendo, por cierto, tanto para los sondheminianos rendidos como para los simplemente curiosos, 'The Stephen Sondheim Encyclopedia' de Rick Pender, publicada hace pocos meses. Un tomo de 638 páginas en el que, a la antigua manera  que nos enseñaron Diderot y D’Alembert, viene expuesto y magistralmente comentado todo lo que tenga relación con este gigantesco hombre de teatro, que eso es lo que fue también ante el asombro de todos.


Desde la elección misma de sus argumentos hasta el tratamiento inusual de las canciones, desde su extraña y atrevida manera de combinar notas y silencios hasta el reto que suponen sus continuos malabares de tiempo y lugar, desde la elaborada construcción de personajes imposibles hasta la afilada agudeza de sus letras (cada sílaba un hallazgo, cada frase un estilete: Could I leave you? Yes. Will I leave you? Guess), Sondheim nos obligó, sin más armas que su intuición y su talento, a transformar viejas rutinas, a buscar y encontrar nuevos caminos por los que hacer progresar no solo el modelo de musical heredado de los gloriosos años 30 y 40, sino, también, muchos de los esquemas mentales del teatro en general.


La prensa de estos últimos días se ha hecho eco de la presencia de su obra en nuestro país. Esta se ha dado de manera singular en Barcelona. Mario Gas, el Centre Dramátic de la Generalitat, Dagoll Dagom, el Teatre Lliure, El Musical Més Petit, La Villarroel y hasta el TNC se interesaron muy pronto por su obra. El propio Sondheim estuvo en Barcelona, golpeando con los puños el suelo del escenario del Poliorama, como muestra de aprobación y entusiasmo por el 'Sweneey Todd' que acababa de presenciar. Ahora mismo, en Málaga y en Madrid, están en cartel dos de sus mejores musicales: 'Company' en el teatro de Antonio Banderas y 'Golfus de Roma' en el Teatro La Latina. No cabe sino expresar el deseo de que lleguen pronto a Barcelona. Acudir a ver sus funciones es la mejor manera de hacer que siga entre nosotros. 

SONDHEIM, TODAVÍA

Largo todavía el duelo por el fallecimiento de Stephen Sondheim, músico, poeta y gran hombre de teatro, su figura se recuerda con todo tipo de homenajes. Quiero extenderme yo también en el recuerdo del desaparecido, compartiendo con ustedes algo muy íntimo y personal que me mantiene unido a él con la fortuna del fan cuya fidelidad obtiene, a causa del azar, un premio inesperado.

Londres, diciembre de 1995. El National Theatre programa ‘A little night music’ con Judi Dench en el reparto. Yo había asistido ya a dos representaciones en dos días consecutivos, pero la tercera y última noche de mi estancia en la ciudad me acerqué al teatro cuando faltaban apenas 15 minutos para el telón final, con la intención de esperar a unos amigos que habían ido a ver la función de ese día. El amplio vestíbulo estaba vacío y en penumbra. Solo en una mesa del bar un hombre escribía inclinado sobre el papel. Lo reconocí enseguida. ¡Era Sondheim en persona! Superada mi timidez, me acerqué con discreción. Acerté al presentarme, porque dije: “Excuse me, Mr. Sondheim, I’m an actor from Barcelona…”. No me dejó continuar: “Oh, my God! Barcelona! Do you know Mario Gas?”. Se levantó, apretó mi mano y empezó a hablarme de las excelencias del ‘Sweeney Todd’ que había visto en nuestra ciudad. Me invitó a sentarme y siguió hablando con entusiasmo de la función del Poliorama sin que yo pudiera hacer otra cosa que escuchar y asentir. Pero cuando la conversación parecía haber tomado ya pista suficiente para remontar el vuelo, se encendieron las luces y el lugar empezó a llenarse de los espectadores que salían de ver la representación. Algunos reconocieron también al maestro y se acercaron hacia nosotros. Vi el terror en su cara. En un rápido gesto me firmó en una hoja de su bloc el autógrafo que no había llegado a solicitarle, se levantó, me apretó fuerte la mano en señal de despedida y desapareció a toda prisa por la puerta que conducía a las dependencias interiores del teatro. Estaba claro que yo le había entretenido más de la cuenta y que no deseaba encontrarse con la avalancha de público a la salida. Cuando fui a mirar el autógrafo que sujetaba con fuerza en mi mano derecha me di cuenta de que la izquierda sostenía a su vez un bolígrafo que no me pertenecía. ¡Era el bolígrafo de Sondheim! Él mismo acababa de entregármelo, dando por hecho quizás, con las prisas de la huida, que era de mi propiedad. No hice el menor gesto para devolvérselo. No tuve intención. Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita. Cerré la mano y lo apreté con fuerza. Un regalo, pensé. Producto de las prisas y el despiste, sí; pero un regalo. ¡Y qué regalo!


Ayer fui a buscarlo al cajón donde lo guardo desde entonces, con intención de utilizarlo para escribir este artículo a mano, de manera excepcional. Comprobé, con tristeza, que la tinta se había secado. Intenté reanimarlo con mi aliento. No respondió. Ya no escribía. No podía. Aunque yo prefiero pensar que no quería, tan de luto como nosotros.



 

lunes, 1 de noviembre de 2021

NOVELAS OCTUBRE 2021

 


NANA:Novena novela del llamado ciclo Rougon-Macquart. Donde la belleza deslumbrante de la cabellera rubia de Naná y su cuerpo idealizado es inseparable de su origen corrupto y su destino fatal culminado en unas páginas finales magistrales. La empecé el 1 de septiembre, un poco inspirado por el paraíso de las damas de Duvivier, y me la he leído en tiempos durísimos, más de 40 días me ha llevado, pero bueno, eso de la falta de tiempo es una milonga, se para de leer y cuando se pueda se sigue leyendo. Y punto.


EL ÚLTIMO MAGNATELa novela inacabada y póstuma de Fitzgerald en una edición que coteja esta publicación original con una que se hizo en los 90 a manos de un erudito del escritor norteamericano. Las notas a pie de página pueden ser cansinas para el lector sin ánimos estudiosos y el carácter inconcluso de la novela puede ser en si mismo desconcertante pero leídas casi todo el resto de sus obras permanece un inconfundible y seductor aroma Francis Scott


PELÍCULAS OCTUBRE 2021



La balada del soldado

El cuarenta y uno

La carta que no fue enviada


El destino de un hombre