Tras ver una "españolada" de Lubitsch veo otra donde Lubitsch también tiene un inesperado papel, un pequeño villano, faceta que no le conocíamos.
Tras ver una "españolada" de Lubitsch veo otra donde Lubitsch también tiene un inesperado papel, un pequeño villano, faceta que no le conocíamos.
Y ahora vamos con un poco de cine alemán.
Es una película espejo de la que vendrá al año siguiente "Juegos de verano", que será además la primera película de su filmografía por la que me sentí verdaderamente conmovido, la primera por estricto orden cronológico de su filmografía, no por orden cronológico mío.
FELIZ AÑO 2026
Muchas veces he citado por aquí la noche del 31 de marzo de 1943, cuando Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II estrenan "Oklahoma!" en la que es una especie de noche fundacional del teatro musical americano moderno, ya saben ustedes que estas cosas nunca son totalmente ciertas ni totalmente falsas.
Como siempre hay un poco de susceptibilidad con eso, cuento el final, que aunque a mi me parezca obvio y se ve venir por infinidad de motivos, por si alguien no quiere leer acerca de "Crónica de un amor efímero".
Si al común de los aficionados nos mentan el nombre de Thorold Dickinson es inevitable que contestemos "Luz de gas", la película, que no el local barcelonés. Esa película a mi parecer la mar de estupenda que permaneció mucho tiempo lejos de nuestros ojos en favor de la versión Metro de Cukor, de la que se decía que el estudio había intentando hacer desaparecer a su antecesora británica.
Siendo el melodrama uno de mis campos de mayor interés, me fascina siempre por sus capas superpuestas de woman's picture de amor e ingratitud filial y carga de profundidad racial. Con la versión de Sirk, a pesar de que no fui muy sagaz las primeras veces que la vi, ya más o menos tengo claro que ve al personaje díscolo como un espejo de las miserias de la sociedad que describe. Cómo va a querer la chica pasar por negra en esa América segregada y falta de oportunidades, con el ejemplo de su madre, que a pesar de haber triunfado empresarialmente es y seguirá siendo la criada de la mujer blanca. Pero eso lo veo tras conocer la filmografía de Sirk de los 50 donde no son inhabituales los apuntes críticos.
Se ha calificado infinidad de veces como una especie de inicio del neorrealismo, cosa que supongo es incierta pero no disparatada. Lo que pasa es que lo que más sorprede no es tanto eso, que tiene un valor relativo, como ver de qué manera parece anticipar el cine negro americano de los años 40. No ya por su tema, que es la conocidísima novela de James M.Cain "El cartero siempre llama dos veces", que Visconti había conocido a través de Jean Renoir mientras trabajaba en Francia durante los años 30, y quizás viera "Le dernier tournant", que fue la primera adaptación.
Me he divertido mucho viendo "Who's that knocking at my door" (Martin Scorsese, 1967). Y no porque sea una de las mejores películas de Marty, que no lo es. Es probablemente deslavazada y un poco hueca. Pero tiene algo que me gusta muchísimo. Siempre he pensado que no hace falta que las primeras películas sean geniales. Evidentemente existen Ciudadano Kane, Los amantes de la noche, El espíritu de la colmena, Malas tierras y La canción del camino, entre otras. Pero a veces ves algunas primeras películas y piensas "maravilloso pero ¿ahora qué?, qué te queda". Bastaría con que las primeras películas alumbraran el inicio de un camino prometedor y luego los dejáramos libres y los viéramos crecer película a película.
Con este pequeña reseña de una fascinante investigación ajena, les deseo FELIZ NAVIDAD
Aquí seguiremos, bien es cierto que tan solo ofreciendo en diferido textos publicados en las redes sociales pero que por un motivo u otro quiero conservar.
Qué curioso y divertido es ir cerrando círculos. El estudio de referencia que relaciona "Solitud" y "Stromboli" es de Rosa Delor. Quién es esta mujer, una filóloga, pareja, lo digo porque aparece como tal, de Raffaele Pinto, protagonista de "La academia de las musas" de José Luis Guerin (esto es totalmente accesorio pero creo que es el film de Guerin que personalmente más me gusta).
"El rey Lear" es una obra de Shakespeare que me fascina por una diversidad de peregrinos motivos no siempre relacionados con su valor literario canónico. A saber:
Hoy la mejor película del mundo podría ser "La invasión de los ultracuerpos" (Philip Kaufman, 1978). Siempre me gustó mucho y me pareció pareja a la de Siegel, siendo de tiempos distintos. Ahora que las he visto con pocas semanas de separación creo que ésta es insultantemente superior. Pero no porque algunas pequeñas aristas de Siegel no me acaben de convencer, no es por eso.
Despierte la novia, despierte.