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viernes, 10 de junio de 2016

CAROL

No estaba muy seguro de haber leído la novela de Patricia Highsmith "Carol" o "El precio de sal", aunque después de ver el film de Haynes, de quien precisamente hablamos la semana pasada, creo que esa novela de Patricia que me baila por la cabeza es "El grito de la lechuza".

"Carol" es sin duda un buen film. Dirigido con gusto, timbre, buen pulso y encanto. Con lo que llaman "puesta en escena". Delicadamente interpretado por Cate Blanchett y Rooney Mara.

A mí se me antoja un pelín de más frío y calculado, poco fluído, poco espontáneo y demasiado  apostando sobre seguro en su buen hacer. Con un tema musical de Carter Burwell con un exagerado aire al Philip Glass de "Las horas" con quien guarda unas ciertas similitudes como film mayores de las que el prestigio de Daldry y el prestigio de Haynes harían querer reconocer.

Es uno de esos films que otros calificarían como "sobrevalorado". No voy a ser yo quien lo haga. No voy a ser tan presuntuoso como para dar por hecho que el altísimo consenso entorno a las hiperbólicas virtudes de "Carol" es el equivocado y yo he sabido verlas en su punto justo. Es más, podría incluso darle la vuelta a cuando se dice que ver films unos meses después de su estreno hace tener la cabeza más fría, ¿y qué habrá de bueno en tener la cabeza más fría?. Ningún problema en haber compartido esos entusiasmos pero...no ha sido el caso. Como mínimo le deseo que no comparta el triste destino y caída en picado de su predecesora "Lejos del cielo".

Ah, sí, se me olvidaba. Me parece muy importante que acabe como acaba. Las películas protagonizadas por personajes ancestralmente perseguidos por las instituciones necesitan cambiar su imaginario hacia uno menos trágico. Por eso detesto tanto un cortometraje como "Cuerdas". Y también me gusta mucho que no se pase varios pueblos en sus pretensiones heterocomplacientes como se pasa "La vida de Adèle", una escena es suficiente. Uno se sonroja a veces incluso formando parte del target al que se va a cazar sin sonrojo alguno.






jueves, 18 de febrero de 2016

LEJOS DEL CIELO

AVISO:Mañana no tendremos la novedad del viernes en el blog, hay que esperar al sábado.

Publicada en Cine Club Tourneur el 16 de marzo de 2003

Decididamente, una película para nostálgicos y para
modernos.

Todo el mundo habrá oido mencionar el nombre del
maestro Douglas Sirk decenas de veces al hablar de
esta película. Eso es bueno. La cita no sólo no es en
vano, además “Lejos del cielo” nos regala un resultado
final que no es ni exactamente un homenaje, ni tampoco
una parodia aunque tenga algunos puyazos humorísticos 
que la rocen, ni mucho menos un indigesto y lloroso
remedo de maneras ya extintas que, la cita es
inevitable, Todd Haynes tiene mucho mejor asimiladas
que Jose Luis Garci.

“Lejos del cielo” me ha parecido pluscuamperfecta, no
le veo ni la más mínima laguna, ni el más mínimo
detalle molesto o desacertado. Qué buen gusto ha
tenido Julianne Moore eligiendo películas
últimamente!, aunque esta vez la lección de cine se
coloca incluso por encima de la emocionante “Las
horas”, que no tiene tan inspirado acabado.

Remite continuamente a Douglas Sirk en todas las
alucinantes fotografia, dirección artística, montaje
etc etc, pero lleva la historia su propia mirada, o
quizás lleva la mirada, más explícita y dolorosa, que
Douglas Sirk no pudo aplicar, aunque ni falta que le
hizo porque tiene una nómina de espléndidos y
perdurables peliculones que pa qué, o quizás “Lejos
del cielo”, como algún crítico ha apuntado, es una
especie de estudio en forma de película de la obra de
Sirk, remarcando de forma implícita y genial su
vigencia en la sociedad americana. Ni idea, me resulta
imposible separar qué ha heredado de Sirk y qué
responde al insólito y personal talante de esta joya.

Lo interesante de la operación de “rescate” es que las
“teclas sirkianas” siguen vigentes,nada de lo que
vemos ha desaparecido en nuestros días, que la
película todavía resulta actual, comprensible,
cercana, nueva, totalmente personal. 

Racismo, homosexualidad , clasismo en el fondo, con el
pudor de los 50 pero con el mismo peso dramático de
cualquiera que se disponga a tratar estos temas con
formas actuales. Todo en una película con un
desarrollo de una solidez vibrante,
impecable,conmovedor, perfectamente medida en sus
ahogos y sus respiros, haciendo evolucionar
magistralmente a los personajes, dominando con
temblorosa sutileza y a la vez desatado lirismo todas
las emociones tan bien como el propio Douglas Sirk.

Impresionante banda sonora de ese lujo de músico que
es Elmer Bernstein, magistral,irrepetible, sublime, 
extraordinaria e inolvidable Julianne Moore (un Oscar
en cada manita el próximo domingo si hay justicia en
el mundo!). 

Parece "Lejos del cielo" rescatada de la
intransferible grandeza del mejor cine de hace
cincuenta años pero puede competir con el mejor cine
moderno como si fuera una de las mejores apuestas de
hoy en dia.