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viernes, 9 de agosto de 2024

RICAS Y FAMOSAS

 

 


 Casualidades de la vida, fue un 16 de junio de 1994, mañana hará 30 años, que vi por primera vez esta película en televisión. Recuerdo muy bien la promo que vi repetidamente toda la semana, cuya locución la anunciaba como "la última película de George Cukor". Es curioso porque ahora cuesta de imaginar que anunciaran así una película en televisión porque difícilmente ya nadie sabe quién es George Cukor pero entonces era un nombre que incluso llegaba a citarse en los diálogos de alguna película de Mariano Ozores, no recuerdo cuál. 

Casi treinta años después es una película tan deliciosamente anacrónica como es más que probable que ya lo fuera en su estreno. Basada en una obra de teatro de John Van Druten que fue melodrama de la Warner, que no he visto, con Bette Davis y Miriam Hopkins.

Cukor se mostró elegante en sus maneras y manejó un guion de Gerald Ayres que lleva la obra no solo por los terrenos de la amistad inquebrantable, como presumiblemente imagino que ya lo haría el original, sino por la liberación sexual y el deseo como fuente y motor de la vida que cure o que cura del ensimismamiento sublimador del trabajo artístico. La película no solo me ha vuelto a parecer francamente muy divertida, me ha vuelto a parecer que Candice Bergen y Jacqueline Bisset tienes unas discusiones chispeantes y provocadoras, y que el viejo Cukor filma un verdadero testamento vital con una mirada de una musculada lascivia naïf, un testamente emotivo y eufórico aliado con un Georges Delerue, que no tiene un discurso tan diferente de su triángulos truffautiano continental basado en las palabras epistolares, el Arte, la primera sangre y la ardiente carne consumida

jueves, 17 de marzo de 2016

LA COSTILLA DE ADÁN


Hay una deduda impagable con aquellos actores y actrices que en nuestra infancia eran los autores de las películas. Spencer Tracy y Katharine Hepburn fueron en algún momento nuestro John Ford y nuestro Howard Hawks, incluso nuestro Alfred Hitchcock, o nuestro Bergman. Y hubo un momento en que George Cukor, que lo permitía y lo hacía muy bien, era el mejor director del mundo.

"La costilla de Adán" es la mejor película de la pareja, otras que nos deslumbraron como "La mujer del año" de George Stevens no aguantan de la misma manera. "Adivina quién viene esta noche" nunca me gustó.

Una comedia brillantemente escrita por Garson Kanin y Ruth Gordon (recuerden, la vecina diabólica) con un feminismo de 1949 que para ser feminismo de 1949 no está nada mal, Y sobre todo unas interpretaciones descomunales, una lección de cómo crear a dos personajes listos, guapos, feroces, cariñosos, auténticos, frágiles, como pocas veces se ha creado a un personaje.

Y algo muy singular, cómo establece la batalla de sexos, no tanto en las argumentaciones como en las protestas de los dos letrados hacia lo que debe y no debe constar en acta, convirtiendo un juicio en una búsqueda del guión perfecto.

Que los secundan muy bien Judy Hollyday, Tom Ewell o una Jean Hagen que estaba radiante en esa época, al tiempo que podía hacer también "La jungla de asfalto". Y que sobre todo la película no es un bonito recuerdo, sino que aguanta divertida el embate de los años, que es lo que siempre nos gustó de ella.