viernes, 15 de febrero de 2019

LOHENGRIN de Richard Wagner


Ya queda menos para que todas las óperas de Wagner que vea sea la segunda vez que las vea.

Habrá entonces algo triste pero inevitable en ello.

Viena, 1985, Plácido Domingo, Cheryl Studer, dirigidos por Caludio Abbado. Creo que las segundas veces van a quedar en este caso siempre por debajo.

Estrenada el 28 de agosto de 1850 dirigida por Franz Liszt.Conmovió a Luis II de Baviera y se dice que era la favorita de Hitler.

De las reconocidas por el canon solo nos queda la que podría considerarse su precuela "Parsifal".




lunes, 11 de febrero de 2019

EL GRAN DICTADOR

Una película extraordinariamente extraña, desconcertante, irregular y maravillosa. Críticas despiadadas al nazismo ya existían en el cine americano de 1940 ("Tormenta mortal") pero lo que hace Chaplin es una mezcla muy valiente entre una película de Charlot y un film político de un descarnamiento, una violencia y una crudeza que me hacían pensar en el Schindler de Spielberg. Se ve a los nazis asesinar a sangre fría y si bien las pelis de Charlot siempre fueron sociales no en este grado de hablar alto y claro que el momento requería.
Quizás últimamente no la consideramos de las mejores porque la película cómica y la película política casan de una manera extraña, a Chaplin no le importa detener la narración del drama judío para desarrollar a veces incluso dos largos gags (la bola del mundo y el barbero a ritmo de Brahms van seguidos en el montaje) o empezar con el largo gag de la I Guerra Mundial, todos brillantes pero dejan la sensación que existen no para la película sino para si mismos.
Descoloca no ya que la risa y el llanto se sucedan, es que se sucede la risa y la barbaridad ¿eso es malo o equivocado?, no pero es una mixtura algo desequilibrada. Sobre todo porque resulta una película larga para lo que cuenta, tan al servicio de su mensaje como de los números cómicos, que tienen muchísima gracia pero me parece integrados de forma poco natural en la historia.
Todo esto visto un poco en frío, tampoco me acaba de convencer el discurso (sí su contenido, por supuesto) pero ya digo que visto en frío porque la emoción que imprime el Chaplin director a la valentía de su obra es de primera, resulta irregular porque se la juega, está plenamente inserta en su tiempo y fuera de él, la vitalidad visual que tiene, cómo se mueve la cámara, la fuerza que tienen por separado esas dos películas que se pegan entre sí, eso, para alguien que practicaba por entonces tan poco el cine solo lo estaba haciendo Ford y el Welles que tenía que debutar.
Y qué bien aguanta el plano Paulette Godard, Roberto Benigni no tuvo tanta suerte con su musa y tuvo que congelar el plano final.

lunes, 4 de febrero de 2019

THE BATTLE OF SEXES (1928)

David Wark Griffith es el director de la época muda cuya filmografía he estado descubriendo en los últimos años con mayor deleite y dedicación. Suelo ser caótico y disperso con lo que elijo ver, cosa que no tengo intención de cambiar, pero con Griffith largo que aparece largo sobre el que me lanzo, hasta estar casi acabándomelos. 

Y más cuando parece un lugar común que a partir de "Las dos huerfanitas" ya sin Lillian Gish su carrera se adentra en una decadencia que personalmente no acierto a ver, aún regada de un ramillete de películas a veces verdaderamente magníficas, muchas con su entrañable nueva musa Carol Dempster, aunque no tengan el marchamo mítico de obras como "Lirios rotos" ni la Dempster sea obviamente Lillian Gish. 

Por tanto no se me podía pasar de largo la puesta a nuestra disposición  de "The battle of sexes" (1928). No me ha parecido una de sus piezas mayúsculas de la década pero sin duda sin historia architópica está contada con una enorme gracilidad, sentido del detalle y soberbia dirección de un reparto que no ha pasado a la Historia, salvo el muy humanitario Jean Hersholt que ha dado su nombre a un Oscar en honor a labores benéficas.Un melodrama moralista que se ve bien y se pasa en dos suspiros.



viernes, 1 de febrero de 2019

NOVELAS ENERO 2019



LOS TRES MOSQUETEROS:Tratado sobre la aventura, el amor (el sexo) mucho habría que hablar sobre cuál de las dos palabras va con paréntesis, la felicidad y la alegría de estar vivo. Publicada en 1844 primero por entregas y ese mismo año en un volumen, "Los tres mosqueteros" me ha parecido una de las novelas más increíblemente bellas y eufóricas que se han escrito jamás. Durante las tres semanas que me ha acompañado yo diría que la vida me ha ido mejor incluso.



INDIAN COUNTRY: Llegué a este libro por el cebo de leer "El hombre que mató a Liberty Valance", un relato maravilloso donde está toda la película de Ford (lo cual no le quita méritos a Ford). Espoleado por sus muchos admiradores seguí leyendo los otros diez relatos empezando por "La frontera en llamas" y me quedé. Cuando llevas unos cuantos el interés no es el mismo y algunos se me hacen repetitivos pero da igual. El volumen acaba en cresta y "Un hombre llamado caballo", cuya peli desconozco, es absolutamente extraordinario.



LA MADRE NATURALEZA: A pesar de no tener la categoría ni la estatura mítica de "Los pazos de Ulloa" una segunda parte más que interesante que desarrolla los amores de Perucho y Manuela, desconocedores de los lazos de sangre que los unen, niños en la primera parte, y los diez días en los que Manuela es pretendida por su tío Gabriel. La concentración del tiempo le da un carácter propio a la novela.





LA SONATA A KREUTZER: Leon lo vuelve a hacer. Otra novela espléndida, con un punto de vista crispado y lleno de desazón a lo "Memorias del subsuelo" (en algunas detecto algo de Dostoievski) otra exhibición de ser un maestro en el arte de la literatura finalmente culminada con una larga explicación de lo que quería decir con ella, explicación durante la cual simplemente quieres que el sufrimiento termine, quieres morir. No aprendo a dejar sus obras justo cuando acaba la historia y a saltarme los postfacios, también conocidos como palizas en un callejón oscuro. Tolstoi me parece un tipo insufrible al que jamás habría invitado a cenar. Uno de mis escritores favoritos, eso sí.

PELÍCULAS ENERO 2019


















lunes, 28 de enero de 2019

UN VERANO CON MONIKA

Hay que ver cómo cambiaron las películas de Bergman con los años. Cuánto se puede saber sobre Suecia y la vida de los suecos viendo la muy neorrealista  "Un verano con Monika" (1953), con sus densas pinceladas de Renoir hijo, y qué poco hay de eso veinte años más tarde. Al menos que yo recuerde.

Se puede hablar mucho de Harriet Andersson, con lo que no concuerdo es con las lecturas moralistas que se han hecho de la película ni con la visión destructiva del personaje de Monika. Simplemente la inmadura y la irresponsable en este caso es la mujer y eso también es una forma de emancipar. Una madre puede ser así. Claro que puede. 

Esencialmente me parece una película sobre la confrontación entre el placer y los rigores de la vida real o la vida en nuestro sistema familiar y productivo. Es un trance vital por el que hemos pasado muchos y la película es verdaderamente auténtica y equilibrada en ese sentido. Honesta, sin mentiras en ningún sentido. 

De aquella etapa siento verdadero amor por "Juegos de verano" pero sin duda "Un verano con Monika" es una película extraordinaria.



lunes, 21 de enero de 2019

GLASS

 El mundo está necesitado de superhéroes y el aficionado también. Tardaremos décadas en darnos cuenta de la inmensa tragedia que supone, por muy bien que se considere que está el cine actual, el abandono y la desidia en la que se encuentra el gran cine de género filmado para las grandes plateas y lo empobrecedor que es tener que refugiarse en el llamado "cine de autor" como única alternativa.
Ya llegué sensibilizado por esto porque una hora antes de la película me la pasé leyendo un folletín del siglo XIX que comentaré en unos días que a través de la aventura entiende el mundo mejor que otras que lo abordan directamente.Lo único amargo de un título tan magistral y tan inmenso como "Glass" es que a duras penas va a tener continuación durante todo 2019. Se puede hablar del mundo y de la vida de forma directa y trascendente, nada que objetar, y se puede hablar de todo ello a través del relato de emoción y de suspense dirigido a la epidermis y a hacer latir el corazón a muchas pulsaciones por minuto, sin por ello renunciar a través de lo alegórico a cargas de profundidad que a pesar de no tener mayor misterio en su descifrado, resultan mucho más poderosas a veces por no ser enunciadas de forma engolada y pretenciosa, de forma tan halagadora y barata para la intelectualidad del público.
"Glass" es una poderosa película política que no hace especial referencia a un determinado momento sino a un mal endémico del ser humano y su relación con el sistema y sus instituciones represoras y patologizadoras, habla literalmente de "los últimos 10.000 años" y sirve para los 10.000 siguientes y no se me ocurren tantas que lo hagan mejor que ella. Es un cómic filmado maravillosamente donde no puedo despegar la vista de la pantalla, prodigiosamente hilvanado con "Unbreakable" y "Split", con quienes forman un microcosmos inquebrantable e imborrable.
Su guion y su puesta en escena son pródigos en detalles inagotables a medida que los vas pensando al cabo de las horas, sigue ese exigente adagio de "una idea por plano" e imprime a fuego la conmoción atávica ante el relato de héroes y villanos, redimiéndolos a todos desde un humanismo existencialista entusiasta. M.Night Shyamalan es un maestro y está a años luz de todos los demás que trabajan en su negociado. Haberlos haylos pero no trabajan de esa forma contumaz, se muestran caprichosos, erráticos e irregulares en sus elecciones si es que directamente no han sido consumidos por los estudios cinematográficos más asustadizos de toda la Historia del Cine. La mayor duda es hacia dónde puede seguir después de una película recopilatoria-resumen de sus inquietudes como autor y genio del entretenimiento (respeto absoluto por esta palabra) como ésta.
Como sucedió hace un año con "El hilo invisible", el año ha vuelto a empezar fatal. Otra película para tirar la toalla y abandonar toda esperanza.

martes, 15 de enero de 2019

LUCIA DI LAMERMOOR de Gaetano Donizzetti

La ópera del Real retransmitida para todo bicho viviente ya sabía desde hace mucho que era ésta y de hecho me reservaba para ella sin ver ninguna otra versión.

Bien hecho, tras el calentamiento con el delicioso marketing del teatro "Hace un calor de locura", "Locura con Lucía", comentada en twitter por youtubers de moda, nos ha traído una brillante función en la que a la entrada repartían panfletos para que se bisara el sexteto, como así fue.

Estrenada el 26 de septiembre de 1835 en el San Carlos de Nápoles y una versión francesa en 1839 (que revivieron Natalie Dessay y Roberto Alagna y contiene cambios significativos que me interesan vivamente), la puesta en escena de Alden destaca por un muy significativo blanco predominante, descriptor de la pureza y desequilibrio de una sublime Lucia a la que presta su voz y su frágil físico la soprano norteamericana Lisette Oropesa.

Una de las obras cumbre del repertorio, vibrante y marcada por esa armónica de cristal tan disonante y herrmanniana en la "escena de la locura". Citada en "Madame Bovary" en memorable pasaje y basada en "La novia de Lamermoor" de Walter Scott que mucho no me gusta pero bah...qué más da...

Pone sobre muchas pistas, como las mejores.


lunes, 7 de enero de 2019

THE OTHER SIDE OF THE WIND

Las películas reconstruidas rara vez alteran el cánon artístico de la Historia del Cine pero creo que sí completan las iconografías personales, cómo se organiza el mundo de un autor en tu propia cabeza. Recomiendo no prescindir en absoluto del documental de netflix "Me amarán cuando esté muerto", que narra de forma muy entretenida incluso emocionante las peripecias del rodaje imposible de "Al otro lado del viento". El contacto de Welles con el cine porno y la brutal y sorprendente frase "la tragedia de esta película empieza con el productor español Andrés Vicente Gómez" (¿tiene Erice Netflix?) son dos de los momentos más llamativos de la cinta, sin descartar el homenaje del AFI a Welles, entre lo conmovedor y lo patético.

Después de verlo es imposible que la propia reconstrucción de la película, la estrella del programa doble, tenga una historia mejor que ofrecerte pero sí diría que el documental es una imprescindible puerta de entrada a lo que ha quedado como una atractiva y moderna película-espejo que ancla ese momento de Welles en el tiempo, tan lejos de sus intenciones (como aseveran creíbles especialistas) como poseedora del poder de fijar a Oja Kodar, a Susan Strasberg, a Bogdanovich y por encima de todos ellos al imponente John Huston en una alucinada noche de fiesta en Hollywood como parte de tu puzzle mental para si quiera intentar asir remotamente entre todas las piezas la figura de uno de los más fascinantes e incombustibles cineastas del siglo.





martes, 1 de enero de 2019

NOVELAS DICIEMBRE 2018


¡FELIZ 2019!



LOS PAZOS DE ULLOA: La mejor novela de este mes. Lejos de "La regenta" para mi como segunda gran novela del XIX pero de una exhuberante magnificencia lectora. Me encanta ese "París 1886" del final del texto, claro, no iba a narrar esa Galicia profunda sobre el terreno, así es como se produce el Gran Arte y narraciones portentosas como ésta. Para consuelo de los que no queríamos que se acabara, 2019 nos traerá "La madre naturaleza", su secuela. ¡Toma ya!



LA SIBILA: Tenía muchas ganas de conocer a esta colaboradora y referente literario de Oliveira, autora de la novela de "El valle de Abraham". Hay muy poco editado en España y diría que yodo descatalogado, entre ello esta novela de prosa poética, a veces deslumbrante, a veces frondosa y excesiva. No la descarto pero tampoco se ha convertido en una de mis prioridades.



MUJERES ENAMORADAS: El tercio final al que hacia referencia el mes pasado ha durado 17 días en un mes muy ocupado y la travesía por esta obra ha rondado los dos meses. Teniendo en cuenta que era una obra abortada hace cosa de un par de años ha sido una travesía muy lenta pero muy grata. Las dos mujeres enamoradas, las hermanas Ursula y Gudrun Brangwen, de dos hombres que se profesan una eternecedora devoción. Una espléndida novela, no tan célebre como Chatterley pero muy meritoria.



LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE: No he visto la popular serie de Netflix ni cuando escribo esto la película de Robert Wise. Tampoco paso por una época especialmente feliz con la ciencia ficción y el terror, nunca pasé por una época fuera del otro mundo, y nunca mejor dicho en este caso. Hace poco los Strugatsky, ahora Shirley Jackson, me ha dejado algo frío esta lectura, lo intentaré en el futuro con "La lotería" y "Siempre hemos vivido en el castillo" y ya paro. Por supuesto es un clásico que no tengo el más mínimo interés (ni capacidad) en discutir.


CANCIÓN DE NAVIDAD: A pesar de lo increíble, de lo inenarrablemente conocido que es este cuento he acudido a la fuente, un prodigio de Literatura con mayúscula, de humanismo de primera que no es nada raro en quien haya leído a Dickens anteriormente. "Qué bello es vivir" y "Fresas salvajes" nacen de ella. El resto del volumen caerá en sucesivas Navidades.

PELÍCULAS DICIEMBRE 2018 (16)


















miércoles, 26 de diciembre de 2018

LECCIONES DE LOS ESTRENOS DEL 2017


Lecciones de los estrenos del año 2017


Teniendo en cuenta que no he ido a la sala ni una sola vez en este último trimestre del año, que mañana voy al Liceu y que desde la última vez que fui al Liceu no he ido al cine, hito comparable al primer mes en que leí más novelas que películas vi, es obvio que cada vez estoy más desautorizado para decir algo sobre la cosecha en salas españolas del 2017. Lo cual no debe confundirse con haber perdido la pasión o el interés por el cine. A medida que más actividades diferentes llevo a cabo más magníficas películas pendientes y mayor es mi amor y mi mimo hacia este arte inmortal.
Lista de lo mejor no puedo hacer pero sí que les puedo ofrecer una serie de reflexiones entorno a esta cosecha.
Cómo brotan las lágrimas
Ninguna escena de ésas que se reproducen continuamente en la moviola de tu corazón y cerebro nace ni vive completamente aislada. Para que la escena final de Estiu 1993  la haya visto, vivido y sentido en mi cabeza centenares de veces durante medio 2017 hacía falta toda una película que la construyera y le diera sentido. No es una escena afortunada ni inspirada. Es una consecuencia. Estiu 1993 la vi en agosto en una sala de Madrid que rió, aplaudió y se sintió emocionada por la que podría ser la mejor película del año.  Ninguna sorpresa para mí, no me juzguen mal pero no puedo descartar que otros sí se sientan sorprendidos.
La filiación
El año comenzó conmigo anonadado viendo y escuchando hablar a mi adorado Eugène Green después de la proyección de Le fils de Joseph. Hay en ella una escena clave para mí. Una conversación a la salida del cine tras ver  El desierto rojo. Una conversación sobre la esperanza. Algo que podría enlazar con las numerosas páginas y ríos de tinta que han corrido este años tras Cannes y el llamado cine de la crueldad. Una conversación que me recuerda que les debo un pequeño texto sobre Pialat.
Electroshock
El cine como arte puramente visual sin servidumbres ni ataduras literarias. Lo que cuenta Múltiple de Shyamalan me parece una estupidez. La película la creo sublime. Puedo decir cosas parecidas de Psicosis y Tiburón. No se lo tome a mal el indio. Y mayor estupidez es que las asociaciones de enfermos se lo tomen en serio. Hablando de esperanza parece que le queda mucho a esta carrera cinematográfica, destinada a ser definitivamente leyenda contemporánea codo a codo con un Spielberg, observados de reojo por un Hitchcock, su padre en muchos sentidos.
La fina línea entre la constante y la repetición
Línea casi imposible de dibujar. Me parece que El viajante del iraní Asghar Farhadi la maneja mejor que el Aki Kaurismaki de El otro lado de la esperanza.  Ambos, aún así, siguen siendo una necesidad con botón de alarma incorporado, por si las moscas.
La difícil elección entre respeto y subversión
Cuando vi Lady Macbeth me horroricé. Me pareció un tostón plúmbeo en la tradición del  roscón de pan duro del nuevo cine de autor british. Tras leer la novela de Nikolai Leskov, ver representada la ópera de Shostakovitch y conocer la vieja película de Andrezj Wajda solo puedo entender que era la única opción posible. Un caso en el que hay que optar por la subversión, el respeto habría sido insultante y redundante. En cambio Bella durmiente de Adolpho Arrietta podría haber optado por la subversión del cuento, que es un camino trillado, y opta por el respeto, que de alguna forma es un camino subversivo, consiguiendo un acierto pleno.
La idea de un lago
No tengo epígrafe para ella. Es maravillosa y punto. También se estrenó Abrir puertas y ventanas, que está muy bien, pero a mi juicio la maravillosa es La idea de un lago.
Target
140 minutos dan para mucho. Para aburrirse y para saltar en la butaca de emoción. James Gray remonta el vuelo de The immigrant y a las imágenes no se las come la puerilidad del libreto. Pero lo que verdaderamente queda es que aún pueda existir un cine así en USA, el que se quedó en coma tras el desastre de La puerta del cielo. Cine para cuando ya has superado el acné con las majors vendidas al acné desde los años 80 . Gracias James Gray por La ciudad perdida de Z, por acordarte de los calvos con barriga.
Estados de ánimo
Si no lo cuento todo no sería justo. Vi la película de Sofia Coppola en Logroño tras una siesta excelente en un colchón celestial, de un humor inmejorable. La sobrevaloro, seguro. Pero Sofia Coppola ha encontrado vida fuera de los depresivos sin causa. Quizás nosotros hayamos encontrado una directora. La seducción se llama.
Otro notición
Christopher Nolan ha hecho una película de menos de dos horas. Dunkirk se llama.
La debilidad de la razón
Maria Schrader ha rodado el negativo de El mundo de ayer con Stefan Zweig:Adiós a Europa. Un Zweig más controvertido y cuestionable. Lo que ahora llamarían un equidistante. Una fiera película sobre el compromiso político, que no da lecciones para te tambalea en la cuerda floja de tu fortaleza ideológica y de la precariedad de tus actos. Ya nos enfrentamos a esta película como algo real  entre septiembre y octubre. Un navajazo irrecuperable.
Hitch Sang-soo
Será una casualidad que el protagonista de Lo tuyo y tú lleve una pierna escayolada pero si se le suma que es una película sobre la proyección del deseo masculino sobre la figura femenina y sobre la imposibilidad de saber quién es ésta realmente el asunto acaba dando vértigo. Demasiada casualidad y la película más Hitchcock de Hong Sang-Soo. No me lo esperaba francamente.
Lo viejo y lo nuevo (La línea general)
Una dupla caprichosa sobre el paisaje y la aventura. En Silencio el director Martin Scorsese adapta una novela japonesa de los años 60 y todo el mundo resulta durísimo con él. A mi me parece un trabajo serio y resuelto más que airosamente de un veterano que sigue buscando y no se repite. Cuando hace films criminales con montaje sincopado y música rock recibe una benevolencia excesiva. Otra vez la fina línea entre la constante y la repetición. Oliver Laxe también busca en Mimosas en exteriores, busca más allá del cine visto. Que cuando tenga la edad de Scorsese siga buscando.
Crítica y vida
El bebé jefazo acusa la simplonería excesiva de su macguffin (que las mascotas coman terreno a los bebés en el cariño de los humanos adultos). Es imposible vertebrar una película sólida con esa premisa. Sin embargo en casa, donde tenemos relativamente reciente y presente las exigencias tiránicas de un bebé, nos hemos reído mucho con algunos gags  y  los recordamos con frecuencia. Una película naufragada  y  desde el punto de vista de la crítica de cine insignificante pero cómo no tenerla presente en esta recapitulación del año si puede dejar su huella en el imaginario de una familia. No se puede seguir haciendo crítica de espaldas a la vida.

lunes, 24 de diciembre de 2018

BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS


En 1937 la Disney se lanza al largometraje con este clásico del cine.

Corresponden a la Madrastra los mejores momentos de la película, llenos de imágenes y movimientos de cámara que de haber sido entregados en imágenes reales habrían sido atribuidos a Lubitsch, a Mamoulian, a Tod Browning, a lo más granado del mejor primer sonoro americano, o incluso un poco avant la lettre a Tourneur.

El problema es que el bloque central en casa de los enanitos es un tostón insufrible en el que la película no tiene absolutamente nada interesante que contar, salvo el obvio cachondeo ante el papel de criada de Blancanieves y todas las derivaciones humorísticas que se quieran tomar, que todo sea dicho, es más fácil tomarlas sobre el papel que viendo o padeciendo la película.

Al final la Madrastra vuelve para nuestra alegría y el Príncipe aparece ante el ataúd de cristal a lo Johannes de Ordet casi reprochándole a los enanitos su falta de fe.

Paradójicamente el primer largo habría sido mejor corto.

¡FELIZ NAVIDAD!

La semana que viene novelas.




lunes, 17 de diciembre de 2018

CUATRO NOCHES DE UN SOÑADOR

De una forma totalmente inesperada, en este año en que me he terminado los largos de Pialat y Dreyer (da igual, podría volver a empezar), antes de la cena de hoy he dado por fin con una magnífica copia de "Quatre nuits d'un rêveur" (Robert Bresson, 1971), que puede que fuera la película que más ansiaba descubrir de la Historia del Cine.
Más que revelar que ha colmado mis expectativas hay que explicar por qué es imposible que no lo hiciera. Adaptación de "Noches blancas" de Dostoievski a manos de Bresson, el mejor adaptador del ruso, filmada en una época de inspiración y simbiosis con el universo de Fiodor, pues venimos de la excepcional "Une femme douce", que ronda también en excelsa copia y habrá que darse el gustazo de revisar.
Nada podía salir mal y nada sale mal. Extraordinaria, preciosa y emocionante película, desde el paseo campestre del protagonista y desde las lágrimas en Pont Neuf de la inolvidable y fantasmal, filmada en tantos planos sublimes como si no tuviera brazos, Isabelle Weingarten (vista este año en el Suwa). Filmada en imborrables planos entrando en el portal de su casa.
Quizás en su segmento central pueda resultar que pierde demasiado su sustrato literario en favor de esa pureza visual marca de la casa pero en su último tercio la palabra vuelve a recobrar el vuelo necesario y debido, en un relato de sobras conocido pero filtrado, asimilado y reconvertido por una de las miradas cinematográficas más geniales de la Historia del Cine. Punto y aparte sin antecedente ni herederos.
Incomparable para mi a la versión de Visconti, son dos tipos de emociones que no tienen nada que ver la una con la otra que afortunadamente coexisten en nuestros recuerdos pacíficamente. Felicidad absoluta. Voy a tener que pararme a pensar cuál era la segunda película que más deseaba ver.