domingo, 11 de octubre de 2020

PORDENONE 2020

 Soy un emotivo y me hacen ilusión pequeñas tontadas fetichistas. Ver en casa las películas programadas en el festival de cine mudo de la pequeña localidad italiana de Pordenone debe ser algo así como vivir un romance con Ava Gardner en una isla de los mares del Sur en la pura imaginación, dos maneras de vivirlo tan absurdamente alejadas de la realidad de la propia experiencia como probablemente ni si quiera constituyan en si mismas las mejores experiencias posibles.

Pero vayamos al grano. 24 horas para ver cada película. "Penrod and Sam" (1923) es una película de William Beaudine que adapta la novela de homónima de Both Tarkington, el autor de "El cuarto mandamiento", que conocería al menos dos versiones sonoras más. Es definida por el programa como una "americana", una especie de relato iniciático de una pandilla de mocosos en un idílico pueblo yanqui que te recuerdan un poco a los "little rascals", que curiosamente nacían entonces, y a referencias similares, solo que con unas gotitas de melodrama. Preservada por la Biblioteca del Congreso y con una restauración luminosa como intuyo o quiero creer que se verán todas.

No parece ir el asunto de cumbres del cine mudo pero estaremos atentos a la hipnótica singularidad de la experiencia (teniendo en cuenta que entre semana todo es más difícil), experiencia que además va acompañada de una mesa redonda posterior por videoconferencia, a la que ya no tengo energía para atender. A mi me hace anotar mentalmente el querer revisar "He nacido pero" de Ozu para comparar. No es poca cosa.


"Guofeng", algo así como "Los trajes nacionales", es una película de 1935 dirigida por Luo Mingyou y Zhu Shilin, cineastas de lo que aún podría considerarse la primera generación (ya saben que Zhang Yimou es el 5G y Jia Zhangke de la Sexta). El cine sonoro empezó en China en el año 30 pero en el 35, en el que Mao concluye su triunfal marcha por el país, aún se hacen películas mudas.

A mi me ha parecido una bella película, que cuenta la historia de dos hermanas enamoradas del mismo hombre que desde su pequeño pueblo se van a estudiar a Shangai y los derroteros que toma ese triángulo, con una manera de mirar entre el distanciamiento con los personajes, el pudor de la cámara, la Naturaleza y la corrupta Shangai, ráfagas de documentalismo y una mirada que no podría asimilar fácilmente con referencias obvias de la época. Con largos travellings a veces salpimentados de intertítulos que no parecen interrumpir el travelling y a veces con largos travellings que atraviesan falsas paredes en decorados estilizados. Sería interesante saber qué cineastas se veían allí entonces y cuáles gustaban pero deja la sensación de formar parte de la aventura propia de su cinematografía. Además porque el melodrama moralista, delicado y bien conseguido, cede en los últimos minutos al tam-tam revolucionario del momento (en este caso a la revolución nacionalista, más que a la comunista).

Me he esmerado un poco más de lo que es habitual en mi porque intuyo poco probable poder volver a verla o desarrollar nuevas ideas sobre ella, a pesar del clip animado del principio en que se nos cuenta la potente infraestructura china de conservación y restauración de películas propias, que no parece redundar en ediciones occidentales de su cine. Si ayer me apuntaba un Ozu hoy anoto mentalmente para ver en el futuro ese gran clásico chino que no conozco llamado "Primavera en una pequeña ciudad"


En la tercera jornada se ha ofrecido "Where lights are low" (1921) de Colin Campbell. Un folletín architópico interpretado de manera espléndida por Sessue Hayakawa, por lo que leo en un documentado y magnífico blog de cine mudo que también sigue el evento (y que me sirve para encuadrar mejor las películas), un poco a "contracor" (como decimos en catalán) de lo que el actor japonés querría. Vamos, que interpreta, a un chino porque qué más da, viene a ser lo mismo. El film no depara grandes momentos cinematográficos pero está ambientado con gracia entre un palacio chino y los barrios bajos de San Francisco, su trama es altamente entretenida y pasa en un suspiro.


"La tempesta in un cranio" (1921) es una película producida, dirigida, escrita e interpretada por Carlo Campogalliani. Se trata de una comedia un tanto absurda, una retorcida mezcla entre Kafka y Jardiel Poncela, con alguna escena que uno diría procedente de "The game" de Fincher y un aire a lo Charlie Kaufman pero aquí no hablan, claro. Es una película original, fresca, sorprendente, el tipo de cosas que uno quiere descubrir en un evento así, a la par que un poco agotadora. Y es que confieso que en épocas de trabajo no estoy acostumbrado a zampar films entre semana a dos carrillos con esa presión de las 24 horas de vigencia.


A pesar de haber estar previsible y completamente dormido como la mitad de la película, en su segmento central, qué podría dejar dejar consignado de "Oi apahides ton Athinon" (1930), "Los apaches de Atenas", de Dimitrios Gaziades. Es el primer film griego sonoro o sonorizado, sobre una popular opereta, por eso en la banda de sonido cantan (o eso me parecía, pero me aseguran que no está tan claro que esas canciones pertenezcan a la opereta). Aparece en ese tiempo que he podido ver, con ese carácter documental y de primera mirada tan emocionante que tiene el periodo mudo, la Atenas pobre y la Atenas rica de las mansiones al pie de la Acrópolis. Es (o parece por lo que he visto) un intento bastante elegante de alta comedia sobre clases sociales. El protagonista tiene una foto de Chaplin colgada en su cuarto y en la escena siguiente sale una humilde y dulce florista. Un cinéfilo visionario este Gaziades.



Tampoco será esta película la que provoque cambios en la historiografía cinematográfica a pesar de haberme parecido magnífica. "A romance of the Redwoods" (Cecil B.De Mille, 1917) es un western realizado el año en que Jack Ford debuta en el largometraje, y en 1917 ya tiene un aliento, una épica y una lírica a la que no les falta nada para configurar el género y su historia, ya está todo allí. La historia de la jovencita, la poderosa Mary Pickford, que llega a un medio agreste que la envolverá en un relato de crecimiento personal la habremos visto después decenas de veces pero aquí está servida con una vitalidad visual de quien está inventando el Cine tal como lo conocemos.Y si digo que no supone ninguna sorpresa es porque la obra de De Mille se va agigantando para los que hemos crecido un tanto cegados por el dogma cahierista pero ahí ha estado siempre como una hiriente perogrullada.



Crónicas más documentadas AQUÍ

jueves, 1 de octubre de 2020

PELÍCULAS SEPTIEMBRE 2020

 
















NOVELAS SEPTIEMBRE 2020



LA ODISEA
Conviene no extenderse gran cosa para no hacer el ridículo ni redundar en tópicos y topicazos, ni mucho menos aparentar que se quiere sentar alguna cátedra, cuando uno es un absoluto ignorante en Literatura Antigua.Pero ciertamente me parece muy recomendable esta obra absolutamente fascinante, que como tantas obras capitales no había leído ni leeré inevitablemente. Muy recomendable para todos los enamorados del arte de narrar y de las resonancias inagotables que este relato fundacional contado en in media res ha tenido en Occidente. Para los enamorados de la Literatura y del Cine, cuyas zarpas llegan hasta nuestros días, ríete Tarantino de lo que se hace al final con los pretendientes ¡Qué gran película habría hecho Fritz Lang!

domingo, 20 de septiembre de 2020

KNIGHT OF CUPS

 La Malickiada.

Cuando se estrenó "To the wonder" sufrí una cierta decepción por la hiperbolización hasta el ridículo del estilo ya de por si controvertido de Terrence Malick. Como si tu muy criticado amigo se pusiese y te pusiese en evidencia exagerando todos los defectos que se le achacan.

Ante el estreno oficial de "Knight of cups" (Terrence Malick, 2015) uno de sus films inéditos en España que dejarán de serlo este mes, film que ya había podido atisbar en páginas pirata en las que duré minuto y medio, solo tenía dos alternativas. O definitivamente pasaba de la película sabiendo que la hiperbolización de "To the wonder" iba a ser un chiste comparada con esto o la veía enterita sin guardia alta, sin mueca de suficiencia y sin sentido crítico si hacía falta. Cualquier otro camino intermedio es un ejercicio de masoquismo que para mi carece de sentido.

"Knight of cups" cuenta la historia de Rick (Christian Bale), un hombre de Hollywood sumido en una inexplicable crisis existencial en la que tiene algo que ver la relación con su padre (Brian Dennehy), un hermano suicidado, y dos amores representados por las muy fugaces presencias de Cate Blanchett y Natalie Portman, más fugaces de lo que los créditos y la publicidad hacen creer. Mientras tanto va de fiestón en fiestón y no hay plano en que no le acompañe una mujer, a las que sin duda elige por su inteligencia y su corazón. Argumentalmente es una película tan absurda como una de Sofia Coppola.

Única manera de cogerla. Si hay una frase que detesto en la cinefilia es el conformista "ya sabíamos lo que veníamos a ver" pero aquí es la única salida. Si "To the wonder" es una borrachera de Malick, esto es un coma etílico. Si el espectador lo acepta desde el primer minuto y asiste a la función entregado como quien asiste al suicidio colectivo de una secta, "Knight of cups" puede ser incluso una película hermosísima y emocionante, con sus inseparables Emmanuel Lubezki en la fotografía y Jack Fisk en la dirección artística. Si no se está en condiciones de adoptar esa disposición les espera el peor suplicio de sus vidas y una experiencia cruel e irritante.




martes, 15 de septiembre de 2020

CIUDADANO KANE

  ¿Qué se puede aprender a día de hoy de ver por enésima vez esta película de Welles con la que tanto nos han martilleado las encuestas, las academias y la mítica?. Yo hace tiempo que pienso en ella en choque, no de calidades, con "Lo que el viento se llevó". Si bien es cierto que la Historia no puede explicarse mediante compartimentos estancos y la Modernidad no se genera espontáneamente ni el Clasicismo se acaba durante una proyección cinematográfica, me divierte imaginarlas como el choque de dos placas tectónicas que me ayuda a comprenderlo casi todo.


Siempre tuve buena opinión de esta película pero siempre me pareció que poseía una genialidad cargante y asfixiante, "un diamante sin engarces" como decían en "Cautivos del mal" (siempre he pensado maliciosamente que se referían a Welles). Bien porque los años pasan o bien porque a veces comete uno el error de enamorarse excesivamente de sus propias ocurrencias, no soy de la misma opinión. Será que hace tiempo que no oigo ni leo sobre ella advierto ahora una ruptura de las reglas deliciosa, un fluir narrativo maravilloso y una carga de profundidad sobre un ser humano y su sociedad de una agudeza extraordinaria. Es una película de una intensidad inagotable y algo parecido pensé recientemente de "Al final de la escapada" de Godard, otra película de la que ya no se habla, y a lo mejor no es por eso, a lo mejor es una mayor madurez propia en la mirada pero es como si al liberarse esos films de sus propios admiradores, rotas las cadenas, se enseñoreasen como las majestuosas y gozosas películas que son.

Hoy en día se puede seguir aprendiendo y disfrutando de esta obra capital, la única en la que Welles, tuvo control creativo absoluto, y si eso no la hace mejor sí que desprende una alegría por llevar al Cine un paso más allá. Y allí, junto a su nombre, con el mismo tamaño está el del operador Gregg Toland, después de presentar a una compañía de actores "nuevos para el cine", como la propia película.



domingo, 13 de septiembre de 2020

DOS CABALGAN JUNTOS

 Deslumbrante obra maestra de John Ford, hecha en su periodo más creativo, a ver déjenme echar cuentas, el que va de 1917 a 1966. De verdad, hay que verla para creerla, emocionante (siendo uno de los westerns con menos acción que me he visto en mi vida), trágica, compleja,violenta, emotiva, romántica, ambigua, crítica, incluso divertida con bastante control de la chusquería marca de la casa y con algunos de los diálogos más francamente divertidos que le recuerdo. 


Lo tiene absolutamente todo y es injustamente recordada por la prodigiosa confesión en el río, cuando tiene ¿10, 20, 30? momentos igual de asombrosos..Si mañana desaparecieran sus obras canónicas, si mañana nos despertáramos sin haber sabido nunca de la existencia de los centauros, de liberty valance, de diligencias u hombres tranquilos, sería suficiente la existencia de una obra así como credencial de un cineasta de esta inmensidad, reinando en la cumbre. 

Una oración fúnebre por los recuerdos, por los muertos, por el pasado irrecuperable. Y una película que no tiene nada que ver con nuestro tiempo pero resulta más conmovedora y con mucho mayor significado que nada que se pueda contar teóricamente más cercano a nuestra sensibilidad. Solo cómo coge Richard Widmark la mano de Shirley Jones la primera vez que lo hace ya es una explicación de qué es el amor y qué es el Cine. Sólo un detalle tan nimio.




viernes, 11 de septiembre de 2020

ÉXODO

 Es costoso esbozar en unas pocas líneas las impresiones causadas por este clásico del cine tan abandonado, silenciado y sospecho que tan vilipendiado por motivos extracinematográficos de forma tan legítima como poco clara. Yo no me acordaba de nada, aunque claro, lo vi en uno de esos vhs descoloridos con el formato destrozado sin casi saber nada de Israel o Palestina. Aquí uno se familiariza con términos como Haganah, Irgun o se escalofría con una soberbia y terrorífica secuencia sobre Auschwitz y los Sonderkommandos.

"Exodus" (Otto Preminger, 1960) sorprende por su potentísima y firme narrativa desarrollada a lo largo de tres horas y media que no se hacen nada pesadas. Desconozco la novela de Leon Uris pero el guion de Dalton Trumbo no solo es un punto de referencia en el fin de la caza de brujas (Preminger lo animó a filmar con su nombre y ese mismo año Kirk Douglas se añadió a la fiesta), es un guion con varias lineas narrativas imbricadas con un virtuosismo adelantado a su tiempo y un sentar cátedra en el cine de ficción política que llega hasta nuestros días, "Munich" no solo por tema imagino que tiene una deuda enorme con el tratamiento de Preminger.

Evidentemente es un film contado desde el punto de vista del sionismo de 1948, sus traumas y sus aspiraciones, sus contradicciones y sus enfrentamientos internos, y ahí cada espectador trazará su propio choque con lo que sabemos del sionismo del año 2020. Hay una frases tremendas sobre la esperanza de que la ONU arregle la situación y que el conflicto no dure demasiado, que en fin...Lo que es evidente es que el film puede irritar o resultar ingenuo según lo que se opine pero no defiende salvajadas ni cae en ningún tipo de triunfalismo épico sobre la creación de un Estado herido de muerte desde el primer minuto. El final es desesperanzador y como siempre ha sucedido los maníacos de ambas partes abortaran cualquier tipo de idealismo, en eso estamos de acuerdo. Tampoco andan desatinados quienes me apuntan que el final carga más las tintas en los desmanes de los árabes, pero si acaso solo acentúa mi incomodidad y me choque y enfrentamiento con la película, más provechoso que el ruin y estéril acuerdo

En tiempos de cine teledirigido, de obras que no dejan lugar a dudas sobre qué se ha de pensar, incluso o sobre todo porque antes ya se pensaba así, yo sigo invitando y defendiendo películas a mi juicio tan mayúsculas como ésta. Y mayúsculas porque seguramente a mucha gente no se lo parezca.



miércoles, 9 de septiembre de 2020

HAPPY HOUR

 Niponas de acero.


Si existe o ha existido alguna vez el género de la amistad femenina llega aquí a su cumbre.Es posible que provoque pereza un film de 305 minutos (317 en salas), temiendo encontrarse la peripecia costumbrista de cuatro perfiles femeninos viviendo cada uno su via crucis mientras mantienen su amistad inquebrantable.

Si, es eso pero no es eso. Resulta insostenible que se siga manteniendo la quimera de la originalidad en el cine (¿qué y cuánto hay realmente original a estas alturas del partido?) cuando lo que da vidilla a una obra es qué uso se hace de las formas. Hamaguchi plantea cinco horas jugando virtuosamente con los tamaños de las secuencias, las hay extralargas, medias y cortas. Cataliza las catarsis a través de dos secuencias larguísimas, (el curso de autoayuda que las abre y la lectura que las cierra) y entre medias cincela no solo los cuatro perfiles de estas simpáticas treintañeras de Kobe sino un fresco monumental del papel de la mujer en la actual sociedad japonesa (el espectador europeo se quedará de piedra al descubrir cómo sigue funcionando el divorcio allí).

Por encontrarle un pequeño renuncio, la escena de lectura es un tanto aburrida y pilla al espectador que esto escribe con casi cuatro horas a cuestas, con dificultades para recuperar el entusiasmo, pero queda deshacer el nudo gordiano, y como en la reciente "Asako I&II", la transgresión femenina de las normas a través de elipsis sangrantes será clave en el desenlace de la obra.

Un placer que a uno lo despierten por esto de sus ensoñaciones arqueológicas, el buen cine sigue vivo, se sigue haciendo en los rincones más inesperados.



martes, 8 de septiembre de 2020

PICNIC

 El 19 de febrero de 1953 se estrena en Broadway "Picnic" de William Inge. Un dramaturgo muy interesante, homosexual en el amario, alcohólico, tendente a la depresión, todo lo contrario a la desprejuiciada vida de su amigo y colega Tenesse Williams. En el reparto está Ralph Meeker, Janice Rule, debuta Paul Newman (en el papel de Alan) y sobre todo dirige Joshua Logan, como Rouben Mamoulian un gran, grandísimo hombre de teatro que no había alternado como Mamoulian ni tampoco aportó tantísimo al cine, dirigió una película a su paso por Hollywood 20 años antes.


Es un exitazo y como no podía ser de otra manera el cine le echa el lazo, cambiando como casi siempre a buena parte de su desconocido reparto por estrellas de celuloide pero ofreciendo el caramelito lujosamente envuelto al propio Logan, que comienza asi una carrera con mayor continuidad en la gran pantalla.

En 1955 las mejores películas para Cahiers du Cinema son:

1. Voyage to Italy Roberto Rossellini Italy
2. Ordet Carl Theodor Dreyer Denmark
3. The Big Knife Robert Aldrich US
4. Lola Montès Max Ophüls France
5. Rear Window Alfred Hitchcock US
6. Bad Liaisons Alexandre Astruc France
7. La Strada Federico Fellini Italy
8. The Barefoot Contessa Joseph L. Mankiewicz US
9. Johnny Guitar Nicholas Ray US
10. Kiss Me Deadly

Salvando que no conozco ni la de Astruc ni la primera de Aldrich, o no la recuerdo, que ya tiene que ser buena para ser mejor que Kiss me deadly, yo diría que toda la lista está a galaxias de "Picnic" en cuanto a valor y lenguaje cinematográfico.

Pero, creo que sinceramente "Picnic" responde a la maravillosa corriente del cine USA de empaquetar sus obras de teatro con lacitos de colores para el planeta entero, fotografía de James Wong Howe y plantel de intérpretes en estado de gracia (mucho más adecuado el casi adolescente Cliff Robertson que Paul Newman, la pugna por el amor de Kim Novak habría sido muy dura y aquí el resultado está clarísimo). Es una peli emocionante, de pasarlo en grande y qué demonios, que se echa de menos más teatro en el cine USA, para ver todas esas obras que no podemos ver porque no tenemos dinero para viajar. Al diablo los catecismos cahieristas, al diablo, en el cine hay espacio para todo.



domingo, 6 de septiembre de 2020

HORIZONTES PERDIDOS

 Hacia tiempo que no transitaba por el cine de Capra en general y unos 30 años por esta película en particular.Lo que más me gusta de este director, y es la principal virtud no solo de una obra maestra como "¡Qué bello es vivir!" sino de su cine general, es que es capaz de exponer unas ideas y de dar espacio a que pienses en el reverso y los peros de las mismas ideas, hay varias capas donde elegir más que una ambigüedad mentirosa o una pose de chico malo. Esta película es un valioso exponente del cine pre-bélico de los 30, al igual que obras de Gance, Renoir o Borzage


Aquí entiendo al personaje de Ronald Colman y entiendo al personaje de su hermano interpretado por John Howard y no sé muy bien si Shangri-la, precioso lugar vacacional, es una deseable utopía o un lugar siniestro como casi todo lo impuesto y todo lo perfecto.Desde luego creo que acaba como acaba porque acabar de otra manera cierra muchas más puertas.

La figura del celebérrimo George Bailey al que interpretaba James Stewart y el cuento de terror que vivía, no necesariamente en la última media hora, también me despertaba muchas preguntas. Además Capra es un tipo dotado para hacer cine entretenido y emocionante en la mejor tradición del clasicismo de Hollywood. Una pena que haya arrastrado tantos sambenitos de blando, a mi desde el ciclo del cine-club de La2 siempre me ha parecido uno de los mejores, como mínimo de su época y de su cine, y no lo encumbro más porque es cierto que lo tenía algo arrinconado y me quedaría (de momento) falso. Me ganaré el derecho a hacerlo.Bueno, y que ver en escena a Thomas Mitchell y a Edward Everett Horton
compartiendo plano tampoco es poca ni mala cosa.



sábado, 5 de septiembre de 2020

LOLA MONTES

 De decepción asumible puedo calificar haber vuelto a ver esta película. Gracias como siempre a las hemerotecas digitales puedo fijar el lunes 12 de abril de 2010 como una de las sesiones más increíbles de mi vida en los cines Verdi de Barcelona con una espectacular copia, que de hecho ya había visto en sala en los cines de la calle Girona, sospecho que proyectada en dvd entonces.Me he resistido a volver a verla en casa y sí, ha sido un chasco mayúsculo, pero bah, tampoco pasa nada, si se puede es mejor seguir viviendo viendo como sea cada cierto tiempo "Lola Montés".

(La película es genial, que creo que no se acaba de entender que me refiero al paso de la pantalla a la televisión)



martes, 1 de septiembre de 2020

NOVELAS AGOSTO 2020

                                                              
                                                              

LA CIUDAD: Segundo escalón de la trilogía de los Snopes, o de ese condado impronunciable sin la ayuda de google, Yoknapatawpha. A mi me ha gustado más que "El villorrio", o porque lo he leído con luz de agosto cosa que siempre me ayuda, o porque publicado casi 20 años después es francamente mejor. No son libros diáfanos ni lineales pero tampoco pesados en absoluto y resultan brillantes muchísimas veces. Lo más dificultoso es tener fresca toda la miotología casi nibelunga que fue construyendo a lo largo de los años y relacionar a los personajes con sucesos anteriores y referencias en otros libros. Para apurarlos del todo casi convendría leer seguido todo Faulkner pero...


RENOIR, MI PADRE: ya se previene Jean Renoir en su primera frase contra la gran crítica que puede amenazar a su libro, la subjetividad. Evidentemente el retrato deliciosamente edulcorado de su padre puede ser pasto de las iras de los historiadores y de quienes busquen en el libro una Verdad revelada acerca del pintor y del movimiento impresionista. Si no buscas esa verdad la lectura es una verdadera maravilla, profundamente emocionante, acabas sintiendo a la familia Renoir como tuya, relato que va a cuatro o cinco anécdotas por página y lentamente va configurando una radiografía completísima de la vida cotidiana, artística y cultural de la Francia de finales del XIX y del ideario de Renoir, tan apegado a lo tangible y al mundo de los sentidos, que sospecha uno que habría vivido fatal esto de la digitalización,

Llama la atención toda la documentación recogida sobre la mala recepción que tuvo el impresionismo en su día "tomadura de pelo" ya se usaba entonces, las crónicas de las exposiciones parecen escritas por Carlos Boyero. Y seguimos metiendo la pata de forma parecida con todo lo que se escapa a nuestras rígidas ideas sobre lo que debe ser el cine, la literatura, la pintura o el arte en general. Llama la atención lo poco popular que ha acabado resultando Berthe Morisot, y lo querida y bien considerada que era por el movimiento.

Y por último cabe quedarse con la voz de Jean Renoir, autodefinido como cineasta y "autor teatral" (sic),narrador prodigioso a la hora de resultar ameno, tan humanista como en sus películas, y totalmente autoexpulsado del relato como futuro gran cineasta del siglo XX, solo aparece en relación a la vida con su padre y solo en las últimas 20 páginas menciona que se casó con una de las modelos del pintor, que se convertiría (y eso en el libro no lo dice) en su primera musa cinematográfica: la Catherine Hessling de "Nana".

Una joyaza, absolutamente asimilable a "El mundo de ayer" de Zweig, a la que también le compro no solo su pacifismo y su amor por la cultura, sino su retrato de los absolutismos del siglo XIX como el mejor de los mundos posibles. 


LA MÁQUINA DEL TIEMPO: Curiosa obra fundacional cuyas sucesoras no han seguido demasiado su camino. Nos ha interesado fabular más sobre pasados y futuros inmediatos. Welles se va muy lejos, al año 802.701 y el relato pierde en ello un tanto de la enjundia que pudiese tener, a quién le importa hoy en día lo que sea del planeta en esa fecha. Los sucesores han sabido entender mejor esa pulsión del público, aunque se imaginan las intenciones ensayísticas del escritor en el convulso e incierto 1895 en que lo escribió. Y no se discute la perdurabilidad de una obra, a mi modo ver un poquito plomiza.


CUENTOS DE LLUVIA Y LUNAPrimero fue el genio shakesperiano de Chikamatsu, ahora son estos cuentos de demonios embriagadores que van in crescendo, el siguiente es más hipnótico que el anterior. La fama la tiene Lafcadio Hearn, al que hoy llamarían apropiacionista, pero esta obra de Ueda Akinari, publicada en 1776 (mismo siglo que Chikamatsu) merece cardar la lana.


PELÍCULAS AGOSTO 2020