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jueves, 25 de diciembre de 2025

SOLITUD/STRÓMBOLI


Con este pequeña reseña de una fascinante investigación ajena, les deseo FELIZ NAVIDAD

Aquí seguiremos, bien es cierto que tan solo ofreciendo en diferido textos publicados en las redes sociales pero que por un motivo u otro quiero conservar. 

 Qué curioso y divertido es ir cerrando círculos. El estudio de referencia que relaciona "Solitud" y "Stromboli" es de Rosa Delor. Quién es esta mujer, una filóloga, pareja, lo digo porque aparece como tal, de Raffaele Pinto, protagonista de "La academia de las musas" de José Luis Guerin (esto es totalmente accesorio pero creo que es el film de Guerin que personalmente más me gusta).

Cosas a remarcar que explica Rosa Delor. Que "Solitud" fue traducida al italiano en 1918 por Alfredo Giannini, un traductor que sentía un gran interés por la literatura catalana a través de un monje de Montserrat llamado Plàcid Vives, que había vivido un tiempo en Nápoles.
Que Caterina Albert (Víctor Català), a pesar de tener su casa en L'Escala tenía un piso en Barcelona en la calle València, que le servía para no perderse a las mejores compañías del Liceu y tenía un vivo interés por la cultura italiana.
Que cuando se traduce Solitud, Roberto Rossellini tiene 12 años y su padre Angelico Giuseppe, un prestigioso arquitecto de diseñó parte de la Roma moderna, una tertulia artísticoliteraria por donde desfilaba lo mejor de la ciudad y por donde Delor especula que podría haber ido Gianini presentando su traducción Solitudine.
Que la hermana de Rossellini Micaela vivía en Barcelona y estaba casada con Jordi Rocha Navarro. El director visitaba con frecuencia la ciudad. Yo mismo recuerdo haber visto alguna foto de cuando Ingrid Bergman hizo en el Liceu el oratorio de Honegger sobre Juana de Arco.
Después Delor apunta coincidencia en los diálogos y en la estructura de ambas obras, concebidas escribiendo y filmando sobre la marcha con un esquema previo.
Plantea que "Adversidad" (1944), la primera adaptación perdida, obra de Miquel Iglesias, podría haberla visto también el director en sus viajes a Barcelona durante la guerra para visitar a su madre.
Y a partir de ahí sigue Delor desgranando parecidos entre ambas obras, en absoluto disparatados.
Cuenta también que en el verano del 46 los hijos de Rossellini, separado de su mujer Marcella, se van a pasar estos meses con su abuela a la casa que tienen en Vilanova (¡glups!) , que los niños llaman "el paraíso terrenal" (¡reglups!) mientras Roberto pasa ese verano con su compañera Roswitha en la casa de Curzio Malaparte en Capri. A mediados de agosto su hijo Romano tiene una fiebre muy alta que el médico de guardia no sabe determinar de dónde viene (hay cosas que en 80 años no cambian) y muere de lo que resultaba ser una apendicitis en una de las mejores clínicas de Barcelona. El director queda sumido en el dolor, agravado por una delirante peripecia para intentar trasladar el cuerpo a Roma, que finalmente es enterrado en la Costa Brava.
Rossellini se separa de Roswitha, que sufre un aborto, y concibe en este estado traumático "Alemania año cero", dedicada a Romano. Esta historia llevar a Delor a trazar paralelismos con la importancia que tiene la idea del hijo tanto en la novela como en la película en cuestión, al tiempo que durante el rodaje de "Stromboli" Ingrid Bergman queda embarazada.
El pdf de esta comunicación que les he reseñado, que abunda en detalle comparando las dos obras, lo pueden encontrar ustedes si es de su interés buscando por internet. La novela es lingüsticamente exigente, con esa floritura modernista y esos vocablos según leo entre el rosellonés y el ampurdanés pero es de una enorme belleza e impacto, y sea todo esto que explicamos más certero o no, de tercer regalo se vuelve a ver una película absolutamente inmortal por encima del Bien y del Mal.




martes, 28 de enero de 2025

ROMA CIUDAD ABIERTA


29 de marzo de 2024

 Escribía Buñuel "Detesté Roma, ciudad abierta de Rossellini. El contraste fácil entre el cura torturado en la habitación contigua y el oficial alemán que bebe champaña con una mujer sobre las rodillas me pareció un procedimiento repugnante".


A mi la verdad que es que nunca me había entusiasmado nada esta película y la había intentado volver a ver sin éxito, siempre la quitaba por aburrimiento y me ponía otra cosa, me parecía una especie de cascarón vacío, me ponía otra cosa más de una vez del mismo Rossellini, que me parece uno de los más grandes y me gusta casi todo.

Nunca he querido que me guste obligatoriamente, ni me obligo a ver las películas otra vez para que pase nada ni le recomiendo jamás a nadie que lo vuelva a intentar con uno u otro título por mucho que me gusten a mi. Da bastante igual lo que pensara o dejara de pensar de "Roma, ciudad abierta". Pero todos nosotros tenemos como Edward G.Robinson en cierta película de Wilder un "enanito" que nos da la pista. Me acuerdo de que por vaya usted a saber qué motivo nunca entraba en "El gran desfile" de Vidor hasta que el "enanito" dijo "ahora" hace cuatro años.

Hoy el "enanito" ha dicho "ahora" con esta película, "te va a gustar seguro desde la primera escena". Y así ha sido. Sigo pensando que una película con tantísimos interiores y una estructura dramática tan calculada y artificiosa está absolutamente sobredimensionada como manifiesto neorrealista. Son mucho más sugestivas "Paisà" o "Alemania año cero" pero me he encontrado con una película de espionaje y resistencia trepidante, emocionante, muy bien trenzada, extraordinariamente bien contada que salvando las distancias en la mirada me ha hecho pensar en Fritz Lang. Tengo que volver a ver "Los verdugos también mueren"... ¿no contaba una odisea colectiva similar?.

Siempre creo que si algo he de ganar en perspicacia que no sea en películas que se me caen porque ya no soy capaz de ver lo que veía antes sino todo lo contrario, películas en las que no veía y ahora veo.



martes, 14 de abril de 2020

FRANCISCO JUGLAR DE DIOS

Uno siente cierta nostalgia, y lo digo desde el descreimiento, de cuando la intelectualidad, seguramente la italiana fue muy notable en ello, tenía una relación con la religión mucho más interesante y mucho más estimulante que la que tienen ahora, en estos tiempos de viñetas sobre el coronavirus y la religión que a mi me producen cierto sonrojo. Los tiempos en que Pasolini recorre Palestina en compañía de un religioso buscando localizaciones para su evangelio, y ahí está el testimonio en la espléndida "Sopralluoghi in Palestina". O la época en la que Rossellini escribe junto a Federico Fellini y dos religiosos, uno de los cuales, el padre Felix Morlion, aparece también acreditado en "Stromboli", una película como "Francisco, juglar de Dios".
Film de breves episodios de la vida de Francisco de Asís, lo recordaba extraordinario y así me lo sigue pareciendo. Rodado en la misma Naturaleza, comparte localizaciones con películas de Alice Rohrwacher, heredera de este cine italiano.Es de una belleza, minimalismo y sencillez extremas. Y todo lo que no funciona en él no responde, creo que no responde, en ningún momento a errores de cálculo o insuficiencias, sino que es nuestro mayor menor interés por el tema, el mío es variable, el que juega más a su favor o en su contra, porque el equilibrio y la hermosura de la ejecución son dignas de la mejor causa.


sábado, 2 de marzo de 2013

LA TOMA DEL PODER POR LUIS XIV

Finalmente no, no voy a hacer la gamberrada y a hablar también de "La jungla de cristal" como dije, que no es que sea indigno, pero sí poco apetecible por muchos motivos, sobre todo porque me sigue costando encontrar circos pirotécnicos de los que me emocione hablar de verdad y de los que pueda colgar imágenes como diversión. Me voy a quedar con esta película de Roberto Rossellini, de cuya última etapa he vuelto a acordarme porque con un frío como éste descubrí hace un año "El Mesías".

 Los tramos finales de los grandes cineastas son muy sugestivos, tantas veces asociados por inercia a la decadencia, de fama tantas veces menor a los inicios. Del de Rossellini se ha quedado la etiqueta de "cine didáctico".

A mi esta peli me parece admirable, espléndida, y no me llama de su tema más que una curiosidad cultural moderada y sinceramente tampoco apasionada. Es de esas pelis de madurez donde parece que todo sale solito, sin esfuerzo, sin torcer el gesto y sin poner el acento en nada.

El cine histórico puede ser bastante ladrillo, pero Rossellini resulta realmente didáctico explicando al personaje y su época. Y la reconstrucción histórica, lejos de ser un caramelito estético, es bellísima desde una cierta sencillez en su concepción, sin ser abrumadora, moviéndose tan bien entre interiores y exteriores..

Y digo por decir, porque en realidad todo esto es una mera excusa para poner algunas imágenes, que es el verdadero atractivo de haber elegido esta película como entrada de la semana. Ah, tendré que volver al cine postrero del maestro antes de los fríos del 2014.
















viernes, 3 de febrero de 2012

EL MESÍAS



El día de nieve me trae, como Anuncié, a Rosellini por adelantado y por sorpresa. 

Antes de hablar de Jesucristo, otro de esos personajes de la Historia...

Empecé el día con una excentricidad de esas que suelo tener en mente y me la quité de encima. Empecé a ver ese documental alemán de los años 30 llamado La victoria del tesón o algo así, donde a pesar de algunos detalles visuales ciertamente logrados, me aburro demasiado con lo que muestra y aún peor, cuando admiro uno de esos detalles visuales (como la llegada a Nuremberg en avión), me repele al servicio de lo que está puesto en escena, por lo que considero excesivo dedicarle tantísimo tiempo. Veinte minutos y el principio y el fin para mí de los trabajos políticos de su directora.Mejor visitar alguna ciudad alemana para admirar sus hermosas construcciones.

El Evangelio de los descreídos

Respecto a Rosellini, entronca maravillosamente con la experiencia de un no-creyente. Hace unos seis años escribí el esqueleto y conseguí representar una obra de teatro escolar navideña, inspirado por la reciente admiración que me había despertado "El evangelio según San Mateo", de Pier Paolo Pasolini. La obra trataba de la fascinación cultural que ejercía una historia que era contada a generaciones y generaciones de distintas creencias, sin que la propia historia se agotara jamás. Eso me había sugerido la visión del Pasolini, sumado al descubrimiento de la espléndida y profundamente humanista "La última tentación de Cristo"", para mí una de las mejores películas de Martin Scorsese. Sumado a que la película de Mel Gibson, claramente inferior, no me había disgustado y sí sorprendido en su economía de palabras y en su visualización de hechos muy conocidos, convertían esas experiencias en definitiva a la historia de Jesucristo, cuya primera versión que vi fue la más convencional de todas (Franco Zeffirelli), en una historia de la que sacar un inagotable provecho cinematográfico. Ahora vista la película de Roberto Rossellini, de lo que pueda haber sacado George Stevens tengo mis dudas, pero estoy muy convencido de que Nicholas Ray habrá hecho en su clásico una película más que interesante que de momento me estoy perdiendo.

Non si puo vivere senza Rosellini

Nada sabía del Rossellini de la década de los 70, de sus trabajos para la televisión ni del cine didáctico . Empieza provocando una sensación de extrañeza por el despojo de la propuesta, como si no hubiera nada extraordinario en ella, como si fuera una versión convencional. Pero el paso de los minutos, a medida que la palabra, o el verbo, cobra protagonismo en al película, el verbo va provocando la sensación de montaje, de velocidad, de ritmo. Es una película en la que hablan muchísimo, y donde en la segunda parte del metraje se dicen a casi cada secuencia palabras trascendentales en el acervo cultural de nuestra sociedad, y la musicalidad del diálogo imprime una fuerza inusitada (qué impensable me parece intentar verla doblada). La fuerza de la palabra de una historia mil veces contada se mantiene pura, con un primitivismo admirable. Estoy seguro ahora mismo que ésta es la puerta de entrada a muchas películas duras de roer de Jean-Marie Straub y Daniele Huillet.

Para acompasar a esa fuerza de la palabra, se saca un provecho deslumbrante de escenarios  naturales, de un reparto sin adulterar. Se mueven por pantalla y la película fluye como si de verdad todo hubiera sido así, en la desnudez de artificio dramático, en la dramatización algo cándida, algo violenta, sencilla y tan directa, está la belleza radiante de una película memorable.







jueves, 14 de julio de 2011

VIAGGIO IN ITALIA + L'AVVENTURA

Confieso que llevo en casa seis días de un vago escandaloso y vergonzoso. He visto muchas menos películas de las que creí que me apetecerían, he intentado ver otras tantas en las que mi estado ausente-veraniego me ha impedido concentrarme y he padecido los dolores que suelo padecer en los inicios de las vacaciones o para mí  mejor llamarlo frenazos en seco (algo vergonzante pues disto mucho de ser un adicto al trabajo y me encantan las vacaciones). La película más chula, revitalizante, necesaria y eufórica que he visto estos días ha sido "Aquele querido mês de agosto" . Como no he conseguido ni sabido que bata el récord de visitas del blog pues vuelvo a poner el link por si acaso. Eh, que tampoco es necesario hacer trampas para forzarlo, quien no haya entrado aún que entre, quien lo haya hecho que pase de entrar. Y cuento que la han editado en dvd los de Cameo en la colección Cahiers du cinema. Me parece maravillosa.

Mañana me voy a pasar un tiempo fuera de casa, iba a despedir esta pequeña etapa de actualización constante, cambiándola por una etapa de actualización incierta con alguna película recién vista, pero como no he visto ninguna, echo mano de un memorable programa doble que me monté en casa hace dos veranos, que ya fue objeto de una versión anterior del blog, con blogspot y el vlc menos desarrollados. Las dos películas supusieron un impacto en su día en la manera de entender el relato cinematográfico, incomodaron (¿incomodan?), quedaron incrustadas en el inconsciente de las siguientes generaciones de cinéfilos, el mío entre ellos, que pienso repetidas veces en ellas, y me parecen tremendamente emocionantes e incombustibles, películas a las que volver una y otra vez sin descanso.

VIAGGIO IN ITALIA (1954)

O cómo contemplar pacientemente escultura en plena crisis















L'AVVENTURA (1960)

La desaparición de Anna