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viernes, 10 de diciembre de 2021

ARIADNA AUF NAXOS

 Tarde de gloria en el Liceu. (Y ya tenía tantas ganas de escribir esto).La historia de la pandemia es la historia de las últimas veces y de unas nuevas primeras, y poco me imaginé la tarde de "La clemenza de Tito", en febrero de 2020 que iba a tardar tanto en poder y querer volver.

La obra ha sido una elección muy adecuada."Ariadne auf Naxos", que ya había visto alguna vez en casa. Una ópera dentro de una ópera, la "metaópera".Incluso el personaje de la compositora (normalmente compositor) dirigiendo en escena durante más de una hora a la par que el maestro Josep Pons, al que tenía tantas ganas de volver a ver.
La opera seria vs la opera buffa, la música como la más sagrada de las artes, el poder del dinero y el poder del amor. Como si fuera el semillero de "The band wagon", y no es mofa, porque Max Reinhardt fue el primero en montarla y ya se sabe que los austríacos inventaron Hollywood.
Luego se podrán procesar incluso aceptar las múltiples críticas a las modernidades y licencias de la directora Katie Mitchell. A mi no me molestan porque creo que alguien que abría puertas como Richard Strausss, en unos inicios de siglo de XX tan fascinantes en el que tantas barreras cayeron en tantas artes no podría imaginar de ninguna de las maneras que sus obras se mantuvieran rígidas con el paso de las décadas.
Como pasa con Haendel, con Mozart, con Wagner, el aire se straussiza y viste de hermosura y luz no usada. Qué maravilla es volver, siempre con el íntimo y quizás no posible deseo de no volver a irse.Y sobre todo, ¡que grande es esto!



miércoles, 8 de enero de 2020

EL CABALLERO DE LA ROSA de Richard Strauss

Pues os había dicho que no se podía ser siempre Mozart pero los verdaderamente modernos, los más grandes, solo pueden romper el Arte desde una emocionada deuda de gratitud con el pasado. Inspirada por "Las bodas de Figaro", "El caballero de la rosa" es una exhuberante, deslumbrante y melancólica comedia musical que se estrenó cuatro años antes de la I Guerra Mundial, clausurando un viejo mundo.

El montaje de Robert Carsen para el Metropolitan, con Renée Fleming y Elina Garanca amándose al amanecer en la primera escena es en paralelo otra puñetera obra maestra. Y el final es una de las mayoires preciosidades de la Historia de la Ópera. El trío se cantó en el funeral de Richard Strauss y la despedida final es sobrecogedora.

Seguimos en éxtasis con esta primera figura.


domingo, 22 de diciembre de 2019

SALOMÉ de Richard Strauss

"Con una excusa profesional emprendió Adrián, a lugar relativamente lejano, un viaje que no tenía otro objeto que ir a su encuentro. Estaba anunciado para entonces, mayo de 1906, el estreno en Austria, en la ciudad de Graz y bajo la dirección del propio compositor, de la ópera Salomé, a cuya primera audición mundial, en Dresde, había tenido ya ocasión de asistir en compañía de Kretzschmar. No cuadraba Salomé, obra a la vez revolucionaria y felizmente lograda, con sus concepciones estéticas. Pero le interesaba desde el punto de vista técnico musical y, muy especialmente, como ropaje lírico y sonoro de una obra en prosa [...]Adrián volvió a Leipzig y expresó allí jocosamente su admiración por la ópera que pretendía haber vuelto, y quizás había vuelto, a oír. Creo estar escuchándole todavía cuando hablaba de su autor. «¡Qué tipo, y qué dones extraordinarios! Revolucionario y bien educado, desvergonzado) y conciliador. Novedades y disonancias a manos llenas —y en seguida la discreta vuelta al redil para calmar las aprensiones de los asustadizos y darles a entender que la cosa no era tan grave como temían… Pero el acierto es indiscutible…»."

Así se cita en esa maravillosa Biblia de la Música que es el Doktor Fautus de Thomas Mann a la Salomé de Richard Strauss, cuyo estreno fue una revolución, envuelto entre censuras, presiones, estrenos postergados y más de cincuenta teatros en pocos años representando, con un éxito económico tremendo para Richard Strauss que le permitió comprarse una casa.

En 1905 la ópera entraba en el siglo XX con este bellezón disonante de estructura dramática perfecta con libreto del propio compositor sobre una obra de Oscar Wilde.

Sexo y sangre que provocó el horror que yo he visto y escuchado en representación del Metropolitan con la finlandesa Karita Mattila rompiendo límites en el papel protagonista. Conocida por la danza de los siete velos pero realmente estratosférica en la declaración de amor a la cabeza del Bautista.

Había que dar el gran salto, no se puede ser siempre Mozart, Wagner cogió carrerilla y Strauss voló...

Y si este blog tenía que encontrar tiempo para volver a la ópera había que volver por todo lo alto.




viernes, 15 de septiembre de 2017

ARIADNA EN NAXOS de Richard Strauss

Comenzamos esta tercera temporada en ópera en el blog, la 2017/2018 con esta insólita obra de Richard Strauss que se estrenó en el año 1912 al final de la adaptación del libretista de Strauss Hugo van Hoffmansthal de "El burgés gentilhombre" de Molière, en una velada que se iba a las seis horas de duración y que despertaba las quejas de los que habían ido a escuchar la ópera y tenían que esperar demasiado, no contentos con la música incidental que había compuesto Strauss para la obra.

En 1916 se estrena tal como la conocemos hoy en día, salvo alguna vez en que el festival de Edimburgo ha recuperado la velada de 1912. Un prólogo en el que una compañía de ópera seria y una compañía de ópera buffa se enfrentan para ver quién actuará primero en la velada, hasta que el burgués que los ha contratado decide que deben actuar las dos a la vez y que conocen suficientemente su oficio para saber cómo.

La ópera dentro de la ópera, un precioso ejercicio metaoperístico que desde la cinefilia podríamos decir que es algo así como "Los viajes de Sullivan" del mundo de la ópera.

El prólogo nos lleva al acto único, que ciertamente mezcla la opera seria y la buffa en una trama sencillísima de mitologia, desamor y clavos que sacan otro clavo. Una parte dramáticamente más convencional, menos sorprendente pero con unos minutos finales en lo musical deliciosos.

Un acto único más áspero, más extraño, más atípico y más desconcertante de lo que los aficionados de medio vuelo tenemos costumbre pero que no deja dudas de la pertenencia de esta obra, dentro de sus incomodidades dramáticas o musicales a las antologías de lo más original que ha dado el género.