domingo, 4 de enero de 2015

TOUTES LES NUITS

Pasada la Navidad, aunque todavía queden los regalos de Reyes, volvemos a la entrada única de fin de semana, al menos hasta el aún demasiado lejano verano en el que ya veremos lo que hacemos. Pero no nos impacientemos por las vacaciones: todo llega. Mientras tanto consolémonos con una película semanal y éste es nuestro regalo de Reyes. 

Uno de los motivos para escribir este blog es dar fe que se han ido viendo las películas del extraordinario Eugène Green, uno de los mejores directores en activo y un caso insólito. El de un neoyorkino afincado en Francia desde finales de los años 60. Director teatral, escritor, especializado en barroco. Hombre de grandísima cultura y talento, altamente polifacético que debuta en el cine pasada la cincuentena y tiene en su haber escasamente cuatro largometrajes, éste es el último que nos queda por comentar antes de tener acceso al quinto, del que ya se pueden ver suculentísimos extractos en youtube: "La sapienza".

"Toutes les nuits" tiene tanto de crónica del mayo del 68 como "Le monde vivant" de cuento medieval, todo y nada. Desde el principio Green te atrapa con su intenso juego de planos frontales que cuentan como las vidas de dos amigos se tejen y destejen a partir de la despedida de un verano y la entrada en un mundo adulto desde las pasiones inmaduras hasta las heridas del paso del tiempo y los rastros incolúmnes que deja lo vivido.

Todo es fácil en "Toutes les nuits" para quien ya ha visto las otras películas de Green. Siendo quizás la que menos me gusta de las suyas, no por sus deméritos, sino por ser la que menos me fascina, conmueve o interesa a título muy personal, la encuentro excelente, y es completamente cierto que es menos evidente que la extasiante "Una monja portuguesa" y es la que tiene una construcción dramática más laboriosa y precisa. 

Como retrato de tres personajes a lo largo de los años es extrañamente equilibrada y conseguida, verdaderamente brillante.

Y lamentaba y me quejaba burlonamente de que Green hubiese tardado tanto en empezar con el cine y hubiese rodado tan poco, pero ahora que estoy menos cinéfilo, leo mucho más y me vuelvo a interesar como hace décadas por la música antigua, me congratulo de que un hombre de Artes como Green, interesado por tantas cosas, sea un director tan excelso, que el cine salga con él de la endogamia en que lo tiene sumido la postmodernidad a la que empezó a encaminarlo el cahierismo (y eso que los nuevaoleros eran grandes lectores). Ojalá el cine vuelva a ser menos autorreferencial.











3 comentarios:

  1. No he podido ver nada suyo porque... ¡Se habían agotado las entradas las dos veces que tuve a mano una película suya!

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  2. Qué sorpresa, en Francia siempre ha hecho taquillas discretas.

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  3. Bueno, era la sala pequeña de la filmo y La casa encendida, pero me quedé de piedra.

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