domingo, 26 de julio de 2026

LA DOLCE VITA

 Valeria Ciangottini es junto a Barbara Bates en "Eva al desnudo" y Salvatore Corsitto en "El padrino" una de esas actrices de la escogida galería de intérpretes desconocidos que forma parte ya para siempre de la Historia del Cine. Ella es Paola, la joven camarera que protagoniza junto a Marcello Mastroianni el gran final de "La dolce vita" (Federico Fellini, 1960) con mirada final a cámara incluída rompiendo la famosa cuarta pared..

Cannes 1960 fue un festival muy movido. Georges Simenon era el presidente del jurado y aliado con Henry Miller, otro ilustre miembro, hicieron fuerza dar la Palma de Oro a la controvertida película de Fellini que había despertado más de una y más de dos indignaciones en el certamen.
No tantas como "L'avventura", que también se presentaba esos días. Y uno se maravilla de lo mucho que tienen en común esas dos películas en cuanto a su retrato de un mundo desnortado y sin sentido, expresado a través de una ruptura de las formas cinematográficas.
"La dolce vita" ha pasado a la Historia como epítome de lo felliniano y ruptura del director con el neorrealismo, lo cual no es del todo cierto porque lo felliniano ya aparece con fuerza en cualquiera de sus películas con Giulietta Massina. Lo que de verdad irrumpe con fuerza y ya estaba irrumpiendo en el gran cine italiano de ese año es un hacer saltar por los aires los tiempos y los esquemas de la narración clásica. No eran los primeros, desde luego, ahí estaba el gran padre Roberto Rossellini pero ese año se emprendió un camino irreversible que ha sido uno de los referentes y pilares de la Modernidad cinematográfica.
Porque cómo explorar ese vacío contando las cosas "como siempre".Sorprende escuchar en la tertulia de Garci que a "La dolce vita" le sobran fiestas y que en general hay que justificar muy bien que una película pase de la hora y media o hora y tres cuartos. Básicamente eso significa negarle al cine una Historia, porque tener historia significa cambiar y ser diferente.
"La dolce vita" tiene un carácter episódico y novelesco. Es una película larga y ambiciosa, todo lo irregular que se quiera, pero con un planteamiento de largo recorrido como pudo tenerlo ese mismo año "Rocco y sus hermanos", también vuelta a ver este verano con enorme placer tras muchísimos años sin hacerlo.
Es una película la de Fellini que dibuja tantos ambientes y tantos personajes y los dibuja tan bien como podría hacerlo la mejor de las novelas corales. Creo que ese cine italiano nace de la literatura moderna del siglo XX que desde luego no se rige por criterios de eficacia narrativa.
Me parece una película asombrosa que no deja de sorrpender a cada escena por ese trazo riquísimo en su mirada y esa desesperanza que la emparenta muy, muy de cerca con la famosa incomunicazione.
No sabría qué destacar con qué quedarme porque a lo largo de sus tres horas la audacia contándote ese tiempo de frivolidad y vacío no tiene descanso. A mi me impacta mucho el episodio del personaje de Steiner, que podría pertenecer perfectamente a un film de Antonioni. Me gusta mucho todo el segmento de Anita Ekberg, no por su gran y famosísima escena, sino porque es una actriz a la que luego vimos envejecer a lo largo de la filmografía de Fellini y a mi eso es algo que me ha llegado al corazón siempre.
Y no sé, que me encanta Anouk Aimeé, ya desde ese episodio con esa prostituta pasoliniana, me encantan esas fiestas larguísimas que rompen con todo lo que se supone que debería ser el Cine, digan lo que digan, en especial esa desmadrada fiesta final con strip-tease que no parece una escena de 1960, el padre de Marcello que se vuelve a Cesena improvisadamente tras una noche loca, el episodio de la aparición de la Virgen, su desesperada prometida Yvonne Furneux que reza por volver a ser amada como antes, es que me encanta todo y cómo no, ese final con el pez monstruoso y con Paola, a la que no escucha el protagonista porque ya nadie escucha.
El único defecto que le encuentro a "La dolce vita" es que existe "Ocho y medio" una nimiedad, y si me asombra que en 1960 se hicieran las tres películas que he citado, en 1963 se rodaron en paralelo "Ocho y medio" y "El gatopardo", que se lo cuenten a la pobre Claudia Cardinale que lo sufrió como nadie. Si entienden el italiano y les gusta este cine pueden leer al respecto "La bella confusione" de Francesco Piccolo.



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