De Lewis Milestone me vienen ahora la cabeza un par de obras que llaman especialmente mi atención, el resto lo desconozco bastante. La insólita primera versión de "Primera plana", que tiene más de película dinámica, casi de acción, que de comedia, y el poderoso noir de los 40 "El extraño amor de Matha Ivers".
De aquella "Primera plana" recuerdo, que es la obra que realiza de manera inmediatamente posterior a la que nos ocupa, recuerdo un trabajo cinematográfico que en nada puede estar relacionado con el estatismo teatral que se le achaca al primer cine sonoro, y los más pesimistas al cine que se hace en las siguientes décadas.
"Sin novedad en el frente" cumple con estas expectativas. Impresionante trabajo de inventiva visual, arrolladora narrativa que despliega una multiplicidad de recursos imaginativos y asombrosos. Podría pensarse que es un "a ver qué se le ocurre ahora, a ver...", pero despliega todo eso con una naturalidad y una integración con su historia perfectas.
La única limitación que tiene esta obra en el año 2012 es que quizás comienza a ser el momento de contemplar este anti-belicismo sin ser comprensivos con el contexto. Que un puñado de estudiantes necesiten arrastrarse por el fango, pasar hambre y ver la muerte y el sufrimiento en primera persona para darse cuenta de que el enemigo es un ser humano como ellos, empieza a merecer algunas miradas burlonas. Por desgracia el patrioterismo y la exaltación hostil del concepto "el otro" sigue campando a sus anchas, y el mensaje no está tan trasnochado como querríamos, no aprendemos ni aprenderemos nunca la lección, aunque si de Europa hablamos, las guerras empiezan a ser de otro tipo.







