jueves, 17 de noviembre de 2011

COMO EN UN ESPEJO

Hay una parte de esta película que se ha desvanecido ligeramente con el paso de los años. Ni la perturbación de Harriet Andersson tiene el mismo arrollador misterio malsano y erótico que poseía para mi hace veinte años (aún ahora interesado por lo erótico y bastante menos por lo malsano), Confirmación de la Comunión realizada en "Un verano con Mónica", ni la película es tan extraordinaria como las obras que el propio Bergman va a rodar durante esa década en la isla de Färo:"La vergüenza", "Pasión" y sobre todo "Persona" . que me parecen un salto cualitativo importante en aprovechamiento de ese espacio, brillantez de los diálogos, interpretaciones y expresividad visual.

De todos modos si algún día me impresionó es porque sigue siendo una película muy buena, algo rígida en sus cruces de diálogos teatrales entre los personajes, algo vacía en las emociones que afronta (ese horror y esa angustia arrojados a la cara del espectador más formulados que experimentados), pero lo bastante inquietante, profunda e hipnótica en todo aquello que funcionaría muchísimo mejor años más tarde.

Extraordinaria escena final entre padre e hijo, que confirma aquello que siempre he pensado sobre Bergman, en mitad de sus frescos sobre el horror, siempre emerge con inteligentísima lucidez un rayo de esperanza, expresado aquí además con emoción.

Dicen que es la primera parte de la "trilogía sobre el silencio de Dios". Hace año y medio volví a ver "Los comulgantes", que sin embargo se me elevó muchísimo, y me queda volver a ver "El silencio", a la que siempre estimé, y de la que algunos de mis blogs predilectos han hecho revisiones satisfactorias no hace mucho. Apreciaciones y depreciaciones en la obra de uno de mis más grandes mitos del cine.

¡El Oscar lo tendría que haber ganado "Plácido", qué demonios, que Bergman las tiene y las tendría mucho mejores.!...en contra de lo que llevo veinte años pensando.






6 comentarios:

  1. Este film dió paso a una nueva etapa en la obra de Bergman con un radical cambio de estilo respecto a la anterior, y que, como apuntas, formaría una severa trilogía con "LOS COMULGANTES" y "EL SILENCIO". El autor desnudó su estilo hasta un sobrio, impresionante ascetismo expresi­vo y nos mostró a personajes atormentados (o camino de la locura como el de Harriet Andersson) por la ausencia o equívoca presencia de un Dios silencioso. Un film angustiado y angustioso.

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  2. Bergman siempre produce entusiasmo, buen pretexto para reflexionar algun tema. Tengo ésta cinta y a ver si la veo aunque escoger cualquiera dentro de su filmografía siempre funciona porque es constante la satisfacción que genera, claro que como tiene que ser siempre hay variedad de calidades pero éste cineasta me parece que por su intelecto suele poseer siempre alguna virtud en cada obra. Saludos.

    Mario.

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  3. Bergman es tan colosal que a mi me ha llevado casi 20 años empezar a preferir unas películas a otras.

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  4. Me impacto la película, fue el año 2006 en una de mis estancias en Arequipa que la vi. Realmente ultimamente me está provocando ver toda su filmografia.

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  5. Yo espero ver en un espejo pronto, estos días quizá, te leeré luego.

    Saludos.
    Roy

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  6. A mi, casaulamente la que me queda por ver es ésta "Como un un espejo" pero caerá en breve.


    Salud

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