Mostrando entradas con la etiqueta pier paolo pasolini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pier paolo pasolini. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de noviembre de 2025

TEOREMA

 Tuvo que ser a principios de este siglo cuando cada miércoles por la noche se apagaban las luces del café Antiquari en la parte alta de Tarragona y veíamos una película de la colección de Andrés de Andrés. "El cantar de los cantares", "Los paraguas de Cherburgo", que ya había descubierto recientemente, "Luz de gas" de Cukor o la película que ahora nos ocupa "Teorema".

En filmin hay colgada una copia "remasterizada" que se ve con enorme placer, en la línea de un título hermano como "El desierto rojo", que puede disfrutarse hoy en día en similares condiciones. Aunque uno se pregunta si semejante maravilla plástica tiene alguna cosa que ver con lo que se estrenó en su día.
"Teorema" se ha hecho mucho más famosa por su argumento de sobras conocido (un angelical Terence Stamp poniendo patas arriba a una familia burguesa, literal y metafóricamente), que por la memoria que uno guarda de haberla visto. Hoy en día, tirando del hilo del Antonioni citado y entrando en el territorio Pasolini resulta una de las películas fundacionales de esa modernidad europea simbólica y política. Tiene tal fuerza y calado estético y conceptual que le produce a uno un cierto sonrojo haber relacionado con ella de forma tan epidérmica un título como "Misericordia".
Pasolini concibió al mismo tiempo una novela, que seguramente nos regale y complete muchas de las claves de esta obra superlativa tan relacionada con esa radiografía de los equilibrios de poder presente en su obra, pensé en "Saló" sin ir más lejos.
Sesión memorable para rendir homenaje.



lunes, 26 de marzo de 2018

APPUNTI PER UN'ORESTIADE AFRICANA+SOPRALLUOGHI IN PALESTINA



Buscando sin éxito "Sopralunghi in Palestina" me he topado con "Appunti per un'Orestiade africana" (1970). No puedo decir que esté sorprendido dada la admirable personalidad intelectual de Pier Paolo Pasolini pero sí que da qué pensar si es el cine de gran espectáculo el que está en crisis hoy en día o nos lo hemos tragado y no vemos que el verdadero problema está en el cine de "arte y ensayo", pobretón y encallado en consignas del tres al cuarto. Película radiante, rutilante, pletórica, sublime, magistral. 
Recorre Pasolini Tanzania y Uganda tomando notas para su Orestiada africana trazando dudosos paralelismos entre la tragedia de Esquilo y el despertar de los "jóvenes países africanos" a la democracia y al consumismo. Mientras tanto los estudiantes del continente de la Universidad de Roma son entrevistados por él desafiando algunas de sus convicciones y quedando sumida la película en una irresoluble conclusión que...Es innecesario explicarlo todo pero si alguna vez existió el placer de filmar, de viajar, de amar, de leer, de pensar, de discutir, de intentar conectar, relacionar, entender, si alguna vez existió el placer de dudar y de así alcanzar la lucidez, ese placer se llamó Pasolini.

Una vez encontrada, "Sopralluoghi in Palestina" es una maravilla que tendría que venir como extra en todas las ediciones de "El evangelio según San Mateo". Y no viene. Muy mal. Las localizaciones para una película imposible que no llega a hacerse. Pasolini recorre y descubre los lugares originales de la historia evangélica pero no encuentra lo que se supone que debería encontrar:el mundo de ayer. 
Luego rodaría la película prácticamente enterita en Italia, salvando alguna localización marroquí según la imdb. Cómo la película hecha es más auténtica, no siendo en realidad auténtica. Cómo la autenticidad no siempre se encuentra en la realidad.
Es una maravilla que da para mucho, aún así me crea un problema semántico, porque si ésta es una maravilla, cómo llamo a la primera que he reseñado. Apuntan en no pocos lugares que "apuntes" quizás sea su mejor película, y no me parece descabellado.

lunes, 10 de abril de 2017

EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

MÁS POSTDATA MUSICAL

Ahora resulta muy difícil de entender que alguien declarado como ateo, comunista y homosexual rodara una maravillosa versión de la vida de Cristo (me cuesta decir la mejor porque creo que, aunque menos conocida, "El Mesías" de Roberto Rossellini es comparable).

Pero es muy fácil. El problema es que en el siglo XXI las corrientes laicistas derivan en algunos sectores, minoritarios todo hay que decirlo, en una negación un tanto paleta de toda manifestación religiosa. A mi no me resulta nada raro que un intelectual crítico con el sistema que buceó en los grandes libros de cuentos del medievo, en la tragedia griega o en Sade lo hiciera también en los evangelios, siempre en búsqueda y reinterpretación de su propio nuestro propio acervo cultural.

Además obtuvo el reconocimiento del catolicismo con un sinfín de premios religiosos desde el principio, no 40 años después como falsa y maliciosamente se escribe, y para más inri (¿cuántas personas quedan que sepan qué significa esa expresión?) dedicó la película a la memoria del Papa Juan XXIII. ¿Se imaginan que hoy en día un intelectual de izquierdas pudiese hacer eso?, ¿aún así alguien puede dudar-en serio-del izquierdismo de Pasolini, de sus ideas críticas con el sistema y con las estructuras de poder?. Será que como dice Pepe Isbert "la raza degenera" y solo nos queda echar de menos a figuras imponentes como ésta.

"El evangelio según San Mateo" es un film extraordinario y uno de los más bellos de la Historia del Cine. No se trata simplemente de una película con una reinterpretación marxista de los evangelios en la que se pone de relevancia la lucha de Jesús contra los poderes y a favor de los humildes. Eso siempre estuvo ahí y se podría mostrar con mayor o menor intensidad.

Se trata también de una visión cinematográfica que en el marco de unas localizaciones significativas, la mayoría italianas, y unas fisonomías de una sobrecogedora belleza en su Verdad (y pocas veces la palabra verdad reveló tal triunfo), va relatando en una exposición nítida e incontestable, lo que debe ser escribir un guión así,unos hechos hiperconocidos de forma profundamente emocionante (cada vez menos hiperconocidos, me temo que hoy es casi una película incomprensible o muy difícil de contextualizar para unos no practicantes que crecen fuera de toda referencia cultural).Las escenas de los milagros o cómo los niños se acercan y contemplan a Jesús son profundamente conmovedoras y eso lo filmó un director ateo.

Quizás porque ser intelectual o acercarse o tener eso que llaman Cultura en el fondo lo que significa es querer entender, interrogarse y tener más ansias de entendimiento que certezas. "El evangelio según San Mateo" es un milagro. Es una obra maestra que en sus preguntas te acerca a certezas. Es una obra capaz de dar pistas sobre de dónde venimos, a dónde vamos, a dónde deberíamos ir, aunque luego obras como "Saló" contesten que nos perdimos por el camino hace demasiado tiempo. Lo cortés no quita lo valiente.

PD: Culmino el día y un programa doble inolvidable asistiendo por la noche al Palau de la Música donde René Jacobs dirige "La pasión según San Mateo", como por otra parte ya anuncié el verano pasado.Nada que comentar ni analizar, afortunadamente la Naturaleza no me ha dado oído para fastidiarme una noche así poniendo pegas absurdas. 


miércoles, 22 de julio de 2015

LA RICOTTA+LA TIERRA VISTA DESDE LA LUNA

Miren, hoy les despacho en a penas 60 minutos, pero cuando vean las películas que les traigo no me lo van a tener en cuenta. ¿Qué van a terminar la sesión doble demasiado pronto?. Bueno, den un paseo que seguramente hace una buena noche y seguro que pillan una heladería abierta. Además les va a ser muy grato pasear después de haber visto estas dos películas de 30 minutos cada una.

Les pongo sobre aviso "La ricotta" y "La tierra vista desde la luna" son dos películas estupendas de Pasolini. "La ricotta" está incluida en el film "Rogopag" y es una especie de insólito, agudo, sorprendente y muy creativo extra de un posible dvd de "El evangelio según San Mateo". "La Tierra vista desde la luna" es una comedia incluida en el film "Las brujas", Pasolini se había quedado con ganas de seguir disfrutando de Totó y Ninetto tras "Pajaritos y pajarracos". Es una comedia tierna en la mejor tradición del siempre idolotrado Chaplin pero con su propio, colorista, delicioso y surreal humor.

No digo más. Sólo sugiero. No esperen a decidirse a ver esos films de episodios completos, que no digo que no valgan la pena, pero a veces determinadas joyazas no pueden esperar, y ahora con las tecnologías domésticas no hace falta ver el film completo si eso ha de posponer estos visionados. Véanlas y paseen con el tiempo que les sobre. Piensen en ellas y degusten el buen sabor de boca de tan buen cine.





martes, 7 de julio de 2015

TODO VA BIEN+SALÓ

Una de cine político...



TODO VA BIEN

Las mejores cosas que ha dicho y pensado Godard, a veces por este orden, están en sus películas. Yo les recomiendo prescindir de las entrevistas y prescindir de su canonización, a veces tan molesta e irritante, e ir siempre a sus películas. Por mucho que las entiendan parcialmente o no las entiendan nada.

Nada se ha movido a lo largo de tantas décadas con tanta versatilidad por las formas de su arte y los avatares de su tiempo. Godard el estilista y Godard el político. Incapaz de disociar las dos cosas. Creando para contar lo que sucede y creando para contar lo que él cree que sucede.

"Todo va bien" debe tanto a Jerry Lewis como a su propia obra, artificio, realidad y autocita se mezclan. "La chinoise" tenía que tener segunda parte. El capitalismo no sobrevive pero al gauchismo y a todo lo que parasita a cuenta de los castigados de siempre no les va mejor.

La película es un intenso ejercicio de inventiva y discurso. Anticipa o pone de relevancia hechos que ya están imprimiendo el carácter socioeconómico de nuestro tiempo. Es pasmoso por ejemplo lo que dice de la prensa escrita y eso es casi lo de menos. Intenso e irregular, irregular es casi redundante pues con esos mimbres es vano e innecesario conseguir una pieza equilibrada. Puede usted ver la película entera o seleccionar fragmentos que funcionan con enorme autonomía. Godard, uno de los grandes pensadores de los dos últimos siglos, funciona con la autonomía de un libro.

Cómo volver a partir de ahora a un Carrefour sin pensar en Jane Fonda y en esta película.



SALÓ o los 120 días de Sodoma

De "Saló" es difícil decir nada. La vi hace diez años y me pareció magnífica y ya me impresionó su cuidada puesta en escena, aunque tuve la falsa certeza de que no la volvería a ver jamás de puro insoportable. 

Diez años después el mundo ha cambiado mucho, a mejor en unas cosas y a peor en otras. Y en las peores sigue siendo sustancialmente igual. "Saló" me lleva a pensar verdaderas y caricaturescas simplezas que no reproduciré aquí, pero alberga también apelaciones importantes a su público. Trasciende la película histórica o la adaptación literaria (en la vida había visto una película con bibliografía en los créditos) y alcanza plenamente el status de película política. No es un mitin, ni un discurso, el tono es distante hasta lo hiriente pero no neutral por no ser maniquea. Me temo que sus secretos seguirán palpitando y floreciendo en las siguientes décadas. En diez años quizás la vuelva a ver para entender algo de lo que haya pasado en la siguiente década y sobre todo para entender qué papel jugamos los espectadores acomodados que la vemos, que no podemos considerarnos víctimas aunque eternamente clamemos contra los verdugos. Como si fuéramos nosotros "los guardianes" o "los pianistas".

En todo caso será siempre un caso abierto, una duda constante e irresoluble como la estructura humana que propicia esos abusos entre semejantes. Algunos estamos más escandalizados por mucho de lo que sucede a diario que por el sexo, la violencia y la escatología de este film. Abierta e interrogante, siempre misteriosa. Una obra clave.

Probablemente hayan sido Godard y Pasolini los dos grandes cineastas políticos. Político en el sentido de cuestionar o incomodar no a un régimen o a un gobierno concreto sino a una organización o a una estructura social permanente en el tiempo y válida para otros momentos u otras coyunturas. Ahora mismo sólo se me ocurre Fassbinder como alguien a su altura. Y quizás Alexander Kluge.




lunes, 24 de junio de 2013

ACCATONE+PAJARITOS Y PAJARRACOS

Pasolini en el museo 

Está en Barcelona hasta el 15 de septiembre hay una muy didáctica y cronológica exposición sobre Pasolini en el CCCB. Imagino que quien más quien menos lo hace, pero animo a todo el que la visite que no se quede esa visita en un baño culturizante y que se vuelva a sus películas, que son el motivo o meollo de todo.

Yo quería revisitar unas cuantas y sobre todo ir descubriendo algunos de los títulos que no he visto. He descubierto "Accattone", su debut en la dirección. Si en 1961 el neorrealismo estaba más o menos liquidado, "Accattone", si no se me escapan otros títulos, sería su última obra maestra (con permiso de la justamente posterior "Mamma Roma"). "Accattone" es una muestra de qué mirada no podía aportar alguien tan interesante como Mauro Bolognini pero que en modo alguno era Pasolini. Pasolini era escritor y pintor, poco o nada sabía de cine (he leído que pidió consejos a Carlo Lizzani), y en "Accattone" consigue hacer la traducción plástica y narrativa perfecta de su universo literario de bajos fondos romanos.



Tampoco había visto la singular "Pajaritos y pajarracos", una inclasificable muestra de cine político y poético en la que padre e hijo (Totó y Ninetto Davoli) recorren la periferia romana, acompañados por un cuervo parlanchín, conciencia ideológica de la clase obrera, que acaba como acaba.

Fascinante y ácida mezcla de slapstick y retratismo aprendido en la inconmensurable "El evangelio según San Mateo". No hay ninguna película que se parezca a esta obra surrealista y crítica.





El cine en el museo abre los poros a las películas. Ojalá hubiesen más exposiciones de este tipo. Recuerden, hasta el 15 de septiembre, y durante todo Julio la retrospectiva Pasolini en la Filmoteca. Como debe ser.

miércoles, 9 de mayo de 2012

LAS MIL Y UNA NOCHES


La conclusión de esta "Trilogía de la vida" deja tres películas con un carácter tan propio que parece injusto hablar de trilogía. Apuntaba anteriormente que parece que cada película asimila la cultura de la obra que adapta hasta hacerse una película mediterránea, inglesa o árabe, y esta tercera entrega lo confirma.

Pasolini, como no podía ser de otra manera, borra de un plumazo el imaginario occidental y hollywoodiense sobre "Las mil y una noches" y funde su cámara con localizaciones auténticas hasta hacer parecer que es un cineasta que ha nacido y vivido siempre allí donde filma.

La película toca el cielo cuando filma a lugares, rostros y cuerpos característicos del lugar y queda algo más disfrazada cuando Ninetto Davoli se pasea disfrazado por escena.Cuerpos característicos o integrantes de un imaginario europeo alternativo, porque Franco Merli o Ines Pellegrini son italianos de hecho, en todo caso con un renovado poder de fascinación, por cómo se relacionan en los lugares cautivadores en los que se relacionan, encuadrados en las composiciones visuales mágicas en las que se relacionan.

La historias circulan a veces de forma demasiado arisca, lamentándose inevitablemente que acaben o se les pierda la pista cuando no apetece perderla, y eso va en demérito de una película radical pero que podría haber sido quizás más gigantesca con un cierto orden y concierto.

En todo caso no le debe nada a sus compañeras, permanece, al igual que sus compañeras en un posición de genio, de viaje y aventura inigualable. De experiencia cinematográfica y vital que nunca se va a volver a repetir porque nunca más van a volver a darse esas condiciones. Patrimonio nuestro estas tres películas de viajes, de aventuras. Pier Paolo Pasolini, como Andrei Tarkovski o como Chris Marker,  también trabajó así, a su manera, en la ensoñación y la recreación de otros mundos, hablando del suyo y del nuestro, algo que siempre se ha vendido como incompatible con el llamado cine de autor.










lunes, 7 de mayo de 2012

LOS CUENTOS DE CANTERBURY

Habría sido curioso que Pasolini rodara esta película en inglés y que la tercera de la trilogía fuera en árabe. Creo que incluso escuchando ese rotundo italiano es una de las películas más inglesas que he visto nunca, opuesta a la sensualidad mediterránea y luminosa de "El Decamerón".

Poseedora de una luz completamente diferente a la de la primera parte, de un tono y un sabor propio, es una rareza que la primera parte no hacía prever. A veces, cuando no sabes por dónde va, parece falsamente una continuación de compromiso, a veces parece la película contudente, arriesgada y pesimista que realmente quería hacer. Abudan las escenas sorprendentes y afianzadas en su búsqueda. 

Más brusca, más sexual, más negra y más libre. No sé si la cabeza se dirigía ya a "Saló" porque extrañamente me la recuerda, y me dan ganas de volver a ver una magnífica película que creí que no querría volver a ver.

La certeza que deja es que la tercera entrega no será mecánica o repetitiva.









domingo, 6 de mayo de 2012

EL DECAMERÓN

Primera entrega de la llamada trilogía de la vida de Pier Paolo Pasolini, o trilogía de la alegría. 1971. Más de cuarenta años de su realización y una verdadera cumbre que enaltece a la belleza de la cultura popular (los rostros de la gente, sus cuentos, su picaresca, sus lugares físicos...una belleza que uno sólo es capaz de ver a través de los ojos de Pasolini, atrofiados como vivimos de cultura popular...). Y una vez enaltecida la casa con éxito con un proceso magistral de creación artística.

"El Decamerón" es un dechado de vitalidad, humor y celebración.  Y es un dechado a través de cuidadas y hermosas composiciones visuales, que podrían ser hermanas del Rossellini que en esa misma década rodaba "El Mesías". La fotografía de Tonino Delli Colli y el vestuario de Danilo Donati son fundamentales para entender el resultado.

Con el caos que caracteriza a este blog daremos cuenta de las otras dos entregas, pero la profunda alegría sentida tras ver esta primera película justifica trilogías y carreras artísticas enteras si me apuro. Lo cual no quiere decir que sea por fuerza lo mejor (ni lo peor) de Pasolini, pero bastaría ella solita para tenerlo presente en nuestros altares. Lo culto y lo popular, tan juntos, tan indistinguibles y tan necesitados mútuamente.